Después de tres años, la Justicia descubrió escuchas de Lagomarsino
Sin pistas nuevas que permitan acercarse a la verdad sobre los autores materiales e intelectuales del crimen del fiscal Alberto Nisman, la investigación judicial se aferra a una prueba inesperada que acaba de aterrizar en Tribunales: Diego Lagomarsino tenía el celular intervenido por una orden judicial. En realidad eran dos líneas que comenzó a utilizar después del 18 de enero. También se hicieron escuchas sobre al menos una línea fija de un domicilio donde ya no vive, según pudo saber Infobae en fuentes judiciales. Las revelaciones surgen de un informe de la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (DAJuDeCO), presentado el 2 de enero en la fiscalía de Eduardo Taiano.
Según las fuentes consultadas, el organismo activó su protocolo de actuación interno y únicamente aportó los datos de la causa donde se ordenaron las escuchas. Se trata del expediente 2752 en el que se investiga la cuenta bancaria que tenía el fiscal en el banco Merrill Lynch de Nueva York (Estados Unidos), y de la que Lagomarsino era su apoderado junto con la madre y la hermana de Nisman.
Esa causa se inició en marzo de 2015 por una presentación de la ex mujer del fiscal, la jueza federal Sandra Arroyo Salgado. Las escuchas fueron ordenadas en el primer tramo de la investigación, cuando tramitaba en el juzgado de Rodolfo Canicoba Corral. Luego la Cámara Federal le sacó la causa y se la dio al juez Claudio Bonadio.
Con la confirmación oficial, ahora la Justicia debería insistir en un nuevo pedido para acceder al contenido de los audios.
A tres años de la muerte del fiscal Nisman, en Comodoro Py apuestan a los resultados de ese entrecruzamiento para terminar de armar el "plan criminal". Lagomarisno está procesado como partícipe necesario por haberle dado al fiscal la pistola Bersa 22 de la que salió el disparo que lo mató, el 18 de enero de 2015, en el baño de su departamento de Puerto Madero. Pero no hay pistas sobre los autores materiales ni intelectuales ni las motivaciones para atentar contra la vida del fiscal.
Al igual que ocurre con la pericia informática (sobre las computadoras y teléfonos de Nisman y Lagomarisno), se espera que el entrecruzamiento tarde varios meses más. "Son unos 4.000 números y no hay recursos disponibles", argumentan en Tribunales para justificar semejante lentitud. Igualmente en la Fiscalía aguardan con expectativa un nuevo informe preliminar para el mes de febrero.
Fuente: Infobae