Milei reunió al Gabinete, ratificó el rumbo económico y avanza con la agenda Malvinas
El Presidente encabezó este lunes un encuentro con sus ministros y luego recibirá a diputados y senadores de La Libertad Avanza. La agenda oficial incluye el proyecto sobre Malvinas, el Presupuesto 2027 y la reforma electoral.
El presidente Javier Milei reunió este lunes a su Gabinete en Casa Rosada con foco sobre la cuestión Malvinas y la evolución de la economía. El encuentro se produjo en el inicio de una semana que tendrá al Congreso como uno de los principales escenarios, con el proyecto de ley de Defensa de la Soberanía Nacional como uno de los primeros asuntos que buscará impulsar el oficialismo.
La reunión se extendió durante alrededor de una hora y media en el Salón Eva Perón y contó con la presencia del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y la jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich. También participaron el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el canciller Pablo Quirno; el ministro de Economía, Luis Caputo; la titular de Capital Humano, Sandra Pettovello; Mario Lugones (Salud); Juan Bautista Mahiques (Justicia); el asesor presidencial Santiago Caputo y el secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández.
En el tramo dedicado a Malvinas, Quirno presentó un informe sobre las denuncias penales y las notificaciones realizadas en los últimos días a distintas empresas vinculadas con actividades en la zona. El canciller también actualizó a los funcionarios sobre el proyecto de ley que el Ejecutivo enviará esta semana a la Cámara de Diputados para reforzar la posición argentina en materia de soberanía.
La iniciativa parte de la legislación vigente y busca endurecer las sanciones para las empresas que desarrollen determinadas actividades en el área en disputa. Entre otros puntos, el Gobierno trabaja sobre la explotación de hidrocarburos y la pesca, al tiempo que contempla una mayor presencia estratégica argentina en el Atlántico Sur. El proyecto había sido anticipado por Milei en cadena nacional y será ahora sometido al debate parlamentario.
Durante la reunión, el Presidente y sus ministros también analizaron la dimensión geopolítica de la cuestión Malvinas y ratificaron la decisión de sostener la estrategia que viene llevando adelante la Argentina. En ese marco, se puso especial énfasis en el valor estratégico del Atlántico Sur frente a la evolución del comercio internacional y al interés creciente por los recursos naturales de la región.
El otro capítulo de la reunión estuvo concentrado en la economía. Allí Milei bajó hacia todo su equipo el mensaje de "preservar la reputación económica" que, según el diagnóstico oficial, la Argentina reconstruyó durante los últimos años y evitar modificaciones que impliquen abandonar el programa que permitió estabilizar las principales variables.
En ese contexto, el Presidente planteó que el Gobierno no debe dejarse condicionar por presiones. “Al populismo no se le gana con populismo”, enfatizó. La definición se produce mientras dentro del propio oficialismo comenzó a instalarse una discusión sobre cómo traducir la estabilización en una mejora más visible para los sectores que todavía no perciben una recuperación contundente.
El ala política del Gobierno viene planteando internamente una cuestión que empieza a ganar peso en las conversaciones de Casa Rosada. La necesidad de hacer algo de cara al 2027 electoral sin modificar los pilares del programa económico es una discusión que no pasa, según ese sector, por abandonar el equilibrio fiscal ni por regresar a políticas que el oficialismo identifica con el populismo, sino por encontrar medidas que permitan que la recuperación tenga mayor impacto sobre la economía cotidiana.
Esa tensión también aparece en torno al tipo de cambio. Según pudo saber este medio, en la reunión anterior Bullrich volvió a plantear que el dólar debería acompañar la trayectoria de la inflación, una posición que apunta a evitar que el atraso cambiario termine generando costos sobre la actividad y la competitividad. La discusión, sin embargo, encontró un límite en el equipo económico.
Caputo mantiene cerrada la posibilidad de modificar el esquema cambiario y sostiene la necesidad de preservar el actual marco de estabilidad. El ministro considera que alterar esa estrategia podría tener efectos sobre la inflación y sobre las expectativas económicas, por lo que cualquier modificación debería evaluarse dentro del programa y no como una respuesta coyuntural a las presiones políticas.