Javier Milei volvió a respaldar este miércoles, desde Washington, a Flávio Bolsonaro de cara al balotaje del 25 de octubre en Brasil, y pidió que el rumbo de Donald Trump salga “fortalecido en las elecciones de noviembre”.
Milei en EEUU: ratificó su apoyo a Bolsonaro y Trump, antes de sus elecciones
En la Gala Hispana de Washington, el Presidente aseguró que Latinoamérica “se tiñe de azul”, llamó a Lula da Silva un “dictador comunista” y pidió conformar un “verdadero escudo contra el socialismo”.
Desde la Gala del Mes de la Herencia Hispana, el Presidente recibió el “Reconocimiento al Liderazgo y al Impacto Global” ante un auditorio repleto de dirigentes vinculados al Partido Republicano y a la derecha global. Entre ellos destacó Eduardo Bolsonaro, hermano de Flávio e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, a quien Milei saludó efusivamente con un abrazo tras brindar su discurso.
Allí, el mandatario remarcó los “vientos de cambio” que soplan en la región y enumeró los países que dieron un giro a la derecha desde su llegada a la Presidencia. “En el 2023, echamos al socialismo de Argentina. Luego, reeligió Daniel Noboa en Ecuador, ganó Rodrigo Paz en Bolivia, Asfura en Honduras, José Antonio Kast en Chile, Keiko Fujimori en Perú y Abelardo De la Espriella en Colombia”, enfatizó.
Con ese pie, aprovechó para hacer una mención explícita a la inminente segunda vuelta en Brasil: “Y ahora, mi querido amigo Flavio Bolsonaro, con las fuerzas del cielo de su lado, estoy seguro de que dentro de pocos días se impondrá nuevamente ante el dictador comunista Lula Da Silva, padre del foro de San Pablo junto al siniestro Fidel Castro”.
Luego, Milei saludó al propio Eduardo y envió un mensaje a Jair Bolsonaro, “quien continúa injusta y vengativamente encarcelado”. “Saludos, Jair querido”, dijo. El expresidente cumple una condena domiciliaria de 27 años por intentar un golpe de Estado contra Lula tras perder las elecciones de 2022.
Formar un “escudo contra el socialismo” con Trump
En ese contexto, Milei subrayó cómo el mapa de Latinoamérica “se tiñe de azul de la libertad”, mientras el “nefasto foro de San Pablo sigue perdiendo asientos”. De esa manera, destacó cómo “por la acción preclara del gobierno del presidente Trump” Venezuela “está volviendo a recorrer el sendero hacia Occidente”, y que la dictadura cubana “se remueve intranquila”.
A su vez, pidió que los mandatarios de la región se alineen con Washington: “Es el deber de todos los presidentes latinoamericanos conformar, junto al presidente Trump, un verdadero escudo contra el socialismo”.
En ese sentido, Milei advirtió la importancia, “no solo para los Estados Unidos sino para occidente entero”, de que “el rumbo del presidente Trump salga fortalecido en las elecciones de noviembre”. Y sentenció: “No podemos ceder ni un milímetro en nuestra reconquista del hemisferio”.
En paralelo, insistió en sus mensajes de alerta hacia Europa, que según dijo “deberá decidir en el corto plazo si quiere seguir existiendo o desaparecer bajo la inmigración masiva, el estancamiento y el caos que promueven sus políticos”.
La defensa a su gestión y la crítica a los economistas
En la etapa final de su discurso, el Presidente enumeró los principales números de su gestión y sostuvo que dentro del RIGI hay más de US$ 76.000 millones en proyectos aprobados y otros US$ 132.000 millones pendientes. También afirmó que el país pasó al superávit energético, que desde 2027 exportará gas licuado a Europa y que casi el 40% de los proyectos presentados al régimen son de minería.
Contra los economistas críticos, que según él dicen que sin energía, minería y agro la economía no crece, comparó: “Es como decir que si a la selección le sacas a Messi, a Di María y al Dibu Martínez, no hubiéramos salido campeones del mundo. Así de estúpidos son”.
Como balance, afirmó que su Gobierno eliminó el déficit, avanzó con cerca de 18.000 regulaciones, bajó impuestos y “sacó al 25% de la población de la pobreza”. También dijo que bajó la inflación “del 211 al 30%” y que cerrará el mandato con un crecimiento acumulado de 16%, “casi el triple” del de los países de la OCDE. Para concluir, dijo que cuando asumió “el 70% de los jóvenes querían dejar el país” y que hoy ese número bajó al 25%.

