Cultura | miércoles de ceniza

Miércoles de Ceniza e inicio de la Cuaresma

Cada año, la celebración del Miércoles de Ceniza marca el comienzo de la Cuaresma; un período de 40 días hasta la víspera del domingo de Resurrección, en la cual el cristianismo realiza periodos de ayuno y penitencia en memoria a los 40 días que pasó Jesús en el desierto.

El Miércoles de Ceniza es el primer día de Cuaresma en el calendario litúrgico católico, y se celebra tanto en el cristianismo occidental como en el oriental.

Su origen se remonta al siglo IV y cobró importancia en los siglos VI y VII, cuando inició el ayuno como práctica cuaresmal. Esto no podía ocurrir en los domingos por su condición de día festivo, por lo que se movió al miércoles previo.

La Cuaresma

La Cuaresma hace referencia a los 40 días que Jesús pasó en el desierto practicando el ayuno y la oración. Por esta razón, durante este tiempo, la Iglesia Católica pide a sus fieles unirse a Él con tres prácticas esenciales: ayuno, oración y limosna, lo que debe llevar al cristiano a vivir fielmente su vocación de hijo de Dios. Es un tiempo de renovación.

¿Cómo se determina la fecha del Miércoles de Ceniza?

Para conocer la fecha del Miércoles de Ceniza se debe determinar primero la fecha del Domingo de Resurrección. ¿Cómo se determina ésta? Muy sencillo, el Domingo de Resurrección o Domingo de Pascua es el domingo inmediato a la primera luna llena de primavera. A partir de ahí se establece el inicio de la Semana Santa, que comienza con el Domingo de Ramos. Se cuentan 40 días hacia atrás, y ahí se establece el Miércoles de Ceniza.

¿Qué no se puede hacer el Miércoles de Ceniza?

Uno de los Mandamientos de la Iglesia Católica es: ayunar cuando lo pida la Iglesia. Y el ayuno se les pide a los fieles tanto el Miércoles de Ceniza como el Viernes Santo. Los demás viernes de Cuaresma sólo se practica la abstinencia de carne.

¿Cuál es el significado de la ceniza?

  • Manifestar públicamente nuestro arrepentimiento y compromiso de cambio.
  • Pedir a la Iglesia que ore por nuestra conversión.
  • Comprometernos a hacer penitencia por los pecados cometidos.
  • Expresar el deseo de recibir el Sacramento de la Reconciliación.