Jujuy | Medio Ambiente

Afectividad ambiental, la necesidad de reconectarnos con la Tierra

El doctor en ciencias agrarias Omar Giraldo participará del ciclo de conferencias de la Universidad local, aportando su visión sobre la necesidad de recuperar entendimiento sobre el planeta que habitamos, el impacto que el consumismo produce y reacciones que deberá adoptar la humanidad hacer para sobrevivir al cambio climático.
  • Ciclo de Conferencias en la Facultad de Agrarias con el Dr. en Ciencias Agracias Omar Giraldo.
  • Abordarán la recuperación de la sensibilidad con la tierra, cambios culturales y educativos necesarios para detener los problemas ambientales.

La Universidad Nacional de Jujuy continúa trayendo ponentes y disertantes de grandísima trayectoria para fortalecer los saberes académicos en el marco del ciclo “Pensar los desafíos actuales”. Con el Día Mundial del Medio Ambiente consumado recientemente (05/06) la Facultad de Ciencias Agrarias obtendría su turno para una conferencia.

En su visita a Sobremesa (Canal 2) la coordinadora académica de Escuelas Superiores Soledad Ríos, destacó la importancia de sostener puntos de encuentro con la comunidad para abordar temas de interés “Donde podamos abrir las puertas a los jujeños para conocer a los representantes de estas áreas del conocimiento… Fuimos organizando una agenda citando a los profesionales más adecuados para encuentros presenciales, tan necesarios entendiendo que pasamos demasiado tiempo entre pantallas y necesitamos recuperar la presencialidad”.

SOBREMESA 06-06-23 Soledad Ríos y Omar Felipe Giraldo

A su lado también participó de la charla el Dr. Omar Felipe Giraldo, investigador y docente de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), autor de amplia bibliografía relacionada con la agricultura, el cuidado de la tierra y política ecológica. Quien visitará el salón Hansen de la Facultad desde las 18.00 horas en un encuentro abierto, gratuito y certificado llamado “Afectividad Ambiental: Un encuentro sensible con la Tierra Viva”, termino acuñado para su último libro, publicado en 2020.

“Como se diagnostica el problema, se recetan las soluciones. Si seguimos diagnosticando mal el problema, como económico o tecnológico que también lo es, pero no incorporamos toda nuestra comprensión del mundo no vamos a encontrar las alternativas para poder transitar de una civilización en un gravísimo peligro a otra forma de habitar la tierra que necesariamente deberá ser sensible y afectiva”, explica sobre el concepto en cuestión.

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Para Giraldo no existen soluciones a corto plazo, independientemente de los argumentos usados por la clase política sobre las nuevas tendencias en cuidado del ambiente para cosechar votos. Entre los síntomas fácilmente reconocibles se encuentra la obsesión por el crecimiento económico: la idea de crecer infinitamente a pesar de contar con recursos no renovables, por ejemplo al industrializar y urbanizar cada vez más.

Si todos vivieran como estadounidenses promedios harían falta 6 planetas Tierra, en caso de residentes de Dubai harían falta 9 planetas y medio, no nos basta el Sistema Solar, por el nivel de consumo, adicción energética, desechos, ritmo de regeneración de la Tierra Si todos vivieran como estadounidenses promedios harían falta 6 planetas Tierra, en caso de residentes de Dubai harían falta 9 planetas y medio, no nos basta el Sistema Solar, por el nivel de consumo, adicción energética, desechos, ritmo de regeneración de la Tierra

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Recuperar esa simbiosis perdida humano-Tierra posibilitaría por ejemplo reducir episodios de injusticia ambiental, donde las personas que tienen menos responsabilidad terminan siendo víctimas de catástrofes provocadas a miles de kilómetros de distancia, pensamiento basado en la teoría del caos, donde un pequeño cambio puede generar grandes consecuencias.

Para evitar tales consecuencias Giraldo insiste en la necesidad de priorizar la educación, transformar los contenidos y la forma de brindarlos durante toda la cadena de formación, ya que son las propias instituciones educativas que desconectan al ser de la naturaleza.

Hemos desconectado nuestro cuerpo de lo que usábamos a diario, no guardamos relación con lo que usamos, la devastación necesaria para que lleguen a nuestras manos. Un habitante de la Puna tiene una conexión directa, porque su mundo no es demasiado grande, nosotros olvidamos como percibir con los sentidos cuestiones cotidianas Hemos desconectado nuestro cuerpo de lo que usábamos a diario, no guardamos relación con lo que usamos, la devastación necesaria para que lleguen a nuestras manos. Un habitante de la Puna tiene una conexión directa, porque su mundo no es demasiado grande, nosotros olvidamos como percibir con los sentidos cuestiones cotidianas

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