Mauro Icardi protagonizó un extenso y encendido descargo en sus redes sociales tras conocerse el embargo preventivo de 2.745.000 dólares sobre la llamada “Casa de los Sueños”, la mansión que el futbolista posee en el country el barrio Yacht Club de Nordelta. La medida cautelar, impulsada por la abogada Ana Rosenfeld a pedido de Wanda Nara, busca garantizar la cuota alimentaria de las hijas que el delantero tiene con su expareja. La respuesta de Icardi no se hizo esperar.
Mauro Icardi explotó por el embargo de la casa en Nordelta: "¡Impresentable!"
El delantero respondió con una catarata de historias de Instagram tras la medida sobre su mansión en el barrio Yacht Club de Nordelta, cuestionó el fallo del juez Hagopián y anticipó una apelación.
En una sucesión de historias de Instagram que se extendieron durante la noche, atacó al juez a cargo de la causa, cuestionó los fundamentos legales del fallo y arrastró en su descargo a los medios de comunicación, al proceso judicial en su conjunto y a una vieja resolución que le prohibía recibir a la China Suárez en su propia casa.
Todo comenzó con una postal nocturna del jardín de la propiedad (la pileta iluminada, la luna llena sobre el lago) y una frase que funcionó como anticipo del tono que vendría: “Cuanto más llena la luna, más desesperados los que viven en la sombra”. Minutos después, Icardi abandonó la metáfora y fue directo contra el juez Adrián Hagopián, responsable de la causa civil. “¿Se lleva porcentaje el señor juez Hagopián por la herencia en vida de 3 millones de dólares que pretende para contentar a sus ‘amigas’?”, escribió el futbolista en una historia con texto negro sobre fondo blanco.
Las críticas al magistrado no se detuvieron ahí. Icardi sostuvo que el embargo carece de fundamentos jurídicos y anunció que su equipo legal presentará una apelación. “Los fundamentos del supuesto embargo, ¿cuáles serían? Ninguno, no tiene. Me da pie solito para la apelación”, afirmó.
Luego escaló el tono con una descalificación directa: “¿Hasta cuándo vamos a seguir teniendo estos mamarrachos en la justicia? Seguramente la Cámara esta vez no va a dudar tanto para sacar del medio a un incompetente que manifiesta tanta parcialidad”. Y agregó que, en la instancia anterior, la Cámara tardó un mes en resolver; esta vez, dijo, el carácter “alevoso” de la medida debería acelerar los tiempos.
En una posdata que incluyó en esa misma historia, Icardi recordó los montos que, según afirmó, se reclamaron en etapas previas del proceso y que no prosperaron: 250.000 euros mensuales para Wanda Nara, 130.000 euros para sus hijas y 100.000 euros adicionales por el divorcio. “Se quedaron con ganas. Necesitan rascar de algún lado”, ironizó, antes de lanzar una advertencia con implicancias internacionales: “Cuanto más pidan acá, más pido en la justicia italiana de lo que me tienen que restituir. A buen entendedor, pocas palabras”.
En una segunda tanda de historias, el delantero —actualmente sin club— intentó relativizar el peso económico de la medida cautelar con un argumento comparativo. “Para ejecutar un embargo, primero tiene que haber una deuda. Segundo, hay que ir a juicio”, escribió, para luego preguntar con ironía: “¿Tanto quilombo para embargar una suma que no llega ni al 20% del valor de mi casa?”. Apeló entonces a un dicho popular para reforzar su postura sobre el reclamo alimentario: “Siempre escuché la frase ‘los niños no comen ladrillos’, y con el supuesto embargo no arrancan ni con el portón de la entrada”.
El periodismo tampoco quedaron fuera del blanco. Icardi acusó a la prensa de distorsionar la información y les pidió a sus seguidores que no se dejaran llevar por las versiones que circulaban en los medios. “Como les gusta vender pescado podrido a los cuatro gatos locos que repiten estupideces con un micrófono en la mano todos los días. No se coman el verso”, disparó, antes de cerrar esa serie de historias con un saludo irónico.
El cierre del descargo llegó con una imagen del interior de la mansión donde se ve un enorme mural con los rostros de Icardi y la China Suárez, junto a una pregunta cargada de sarcasmo: “¿El cuadro lo puedo colgar o me lo quiere embargar?”. Fue en esa última historia donde el futbolista recuperó una herida del pasado judicial: “Aún recuerdo cuando en las resoluciones escribía que la señorita María Eugenia Suárez no podía estar presente en mi propia casa. ¡Impresentable!”, escribió, en referencia a una restricción que el propio juez Hagopián había ordenado en una etapa anterior del proceso.
El embargo preventivo fue solicitado por Rosenfeld como medida de aseguramiento ante el riesgo de que la deuda alimentaria futura quedara sin respaldo patrimonial. La “Casa de los Sueños” es la propiedad más emblemática del patrimonio de Icardi en la Argentina y fue objeto de disputa en distintas instancias del proceso de divorcio. El futbolista tiene previsto impugnar la medida ante la Cámara de Apelaciones en lo Civil.

