Macri: "En 2023 vamos al volver al poder en Argentina"
- Mauricio Macri reiteró que Juntos por el Cambio ganará en 2023.
- El ex presidente apuntó contra el Gobierno nacional: “Argentina hoy no tiene rumbo”, expresó.
- Defendió su gestión económica, habló de la cuarentena y la pobreza, entre otros temas.
Mauricio Macri brindó una entrevista a Infobae donde abordó su relación con Alberto Fernández y Cristina Kirchner, su mirada sobre la cuarentena, la actual crisis económica y las asignaturas pendientes que quedaron tras sus cuatro años de mandato presidencial.
“Sin dudas dejé una economía mejor de la que recibí; hay que mirar los números hasta el 11 de agosto. Nuestro gobierno económicamente terminó el 11 de agosto. Lo decidió el mercado. El 12 de agosto dijeron ‘vuelve el kirchnerismo’ y asistimos a una destrucción del dólar, de la bolsa, saltó el riesgo país. El gobierno político terminó el 10 de diciembre. Pero la economía se maneja con expectativas”, fue una de las frases de Macri para analizar la situación económica que le dejó a Alberto Fernández cuando abandonó la Casa Rosada.
- ¿Quién cree que se enojó más por lo que dijo el lunes? ¿Alberto Fernández, Cristina Kirchner o Rodríguez Larreta?
- No debería enojarse nadie, porque lo que traté fue de compartir una reflexión sobre lo que estamos viviendo. Tratando de contener la angustia, la preocupación de muchos argentinos por su presente y su futuro. Transmitir una visión de qué deberíamos hacer para que esa angustia baje. La forma es dialogando. La intolerancia no es un buen camino. El oficialismo debería tratar de recuperar la calma, emitir un mensaje de más armonía.
- El que le contestó fue Alberto Fernández, que dijo que la cuarentena sirvió para evitar una catástrofe y mejorar el desastre que usted había dejado...
- Me mostraron el video en el que habló. Me hizo acordar a esa frase que le asignan a (Arturo) Illia, ¿no? Que una nación está en peligro cuando un presidente habla todos los días. No voy a escalar en las respuestas con el Presidente. Estoy tranquilo con lo que dije, lo más importante es esa clase media que está angustiada por su empleo, su futuro, su salud. Lo que necesita es escuchar un mensaje de armonía, sensato, de calma...
- ¿Dónde se rompió con Alberto Fernández? ¿Por qué esa tensión cuando usted habla de él y él de usted?
- No sé qué significa que se rompió. Voy por la vida tratando de transmitir lo que siento. Siendo lo más preciso con el valor de la palabra. Tal vez pequé por hablar poco como presidente. No tengo nada por lo cual velar más allá de eso. Esa es mi tarea. Desde ya, Juntos por el Cambio, como lo dije el 28 de octubre que me vino a visitar a la Casa Rosada: cuando quieras y a la hora que quieras, Juntos por el Cambio se sienta negociar todas las cosas que se puedan negociar, pero con la Constitución sobre la mesa.
- Pero cuando usted dice que en realidad no gobierna el Presidente sino la vicepresidente, me parece que eso a un Presidente no le cae bien...
- Eso es lo que pasa. No puedo decir algo que no sienta que es verdad. Digo lo que piensa que es verdad, y lo que piensa la enorme mayoría de los argentinos, ¿o ustedes no piensan eso?
- El Presidente dijo esta semana que usted le había dicho, a raíz de la cuarentena y del coronavirus, “que se mueran los que se tengan que morir”. Dice que él no miente y que quizás usted tiene un grado de amnesia importante
- ¿Cuántas veces voy a repetir lo mismo? Yo estoy tranquilo con lo que dije. Y lo ratifico hoy: la cuarentena es una herramienta muy dañina y había que usarla con mucho equilibrio y cuidado. No se puede hacer una cuarentena europea en una economía latinoamericana lastimada. Tenía que haber sido algo que combine la prevención sanitaria por el coronavirus pero que también combine la seguridad física, psicológica y laboral de los argentinos que hoy está en estado de alerta. Hemos caído más del doble.
- ¿Cree que el Gobierno apuesta a la cuarentena porque no tiene un programa económico y le sirve como paraguas ante la imposibilidad de resolver la crisis?
- Son dos cosas distintas. No tiene programa económico. La Argentina hoy no tiene rumbo. Pero además sanitariamente se manejó mal. Lamentablemente los números dicen que no nos va bien, tampoco en lo sanitario. En el medio generamos un miedo en la población tan grande que la gente abandonó sus tratamientos y han puesto en peligro su vida quienes tienen problemas cardiológicos, oncológicos, diabéticos. Hemos sacado a los chicos del colegio durante un período larguísimo, afectando su formación y estado psicólogico. También su sistema inmunológico. Vamos a tener muchos problemas más grandes de los que teníamos. Hemos generado una destrucción de empleo tremendo. Tuve la suerte de que leí un libro que se lo recomendé a cada uno que pude hablar durante la cuarentena: Factfulness de Hans Rosling, un sueco que debe ser el padre intelectual de quien condujo la pandemia en Suecia, totalmente distinta a lo que hicimos acá. Suecia es muy parecida a Uruguay. Y él mencionó las cinco cosas que le preocupaban a futuro (es increíble porque está muerto y lo escribió hace cinco años). Dijo que le preocupaba el terrorismo, el cambio climático y la próxima pandemia. Dijo que iba a ser una gripe, contagiosa, pero que el mundo tenía que saber que hoy tiene un sistema de salud capaz de administrar una pandemia. Y no tiene que caer en decisiones basadas en la urgencia y en el miedo, porque ahí se cometerían muchos errores. Tener información antes de actuar. El mundo hizo todo el revés. Y la Argentina lideró el mundo en el mal sentido. Cada vez que intentamos hacer un récord en este sentido -la más larga, la más ancha, la más chica o la más grande- quedamos mal. Era sentido común. Nadie tenía certidumbre de lo que te alivia la cuarentena. Acá que lo importante era estar alerta, transmitir la distancia social, las prevenciones de los individuos y preparar el sistema de salud. Eso es lo que había que hacer. Yo me hice un estudio de colonoscopía. Se hacían 125 estudios por día, cuando fui a hacérmelo se estaban haciendo 14. El médico me dijo: “Esto es una locura, es uno de las avances más grandes que tiene la ciencia. Estos estudios que se suspendieron son gente que se va a enterar tardíamente que tiene un cáncer y no va a poder sobrevivir”.
- El ministro de Salud de la Ciudad, Fernán Quirós, dijo que la cuarentena sirvió para evitar un desastre...
- Preventiva, inicial, para reparar el sistema de salud.
- ¿Usted qué hubiese hecho si era el jefe de Gobierno de la Ciudad?
- Hablar de afuera es muy fácil. No me gusta opinar de afuera. Es opinar desde la tribuna, esto no es tribuna. Horacio (Rodríguez Larreta) arrancaba su gobierno, en soledad porque ya no estaba su presidente del propio partido... Un gobernador que tampoco era de su propio partido y que tiene bastantes niveles de irracionalidad y es difícil la convivencia.
- ¿ (Axel) Kicillof tiene niveles de irracionalidad?
- Es difícil congeniar con él.
- No contestó la primera pregunta, ¿cree que algo de lo que dijo el lunes pudo haber enojado a Rodríguez Larreta?
- No creo, para nada. Son cosas que hemos hablado.
- ¿Lo llamó después de la entrevista?
- No, pero hablé días antes, ¿cuál es el tema? No busquemos dónde no hay. Estamos acá para aprender de lo que pasó y de lo que va a venir. Esto es lo importante. Es un momento que tenemos que capitalizar aprendizajes. Darles alternativas a los argentinos hacia el futuro.
- ¿Le pregunto por qué eligió este momento y qué busca con sus declaraciones?
- Me han vuelto loco todo el año preguntándome por qué no hablaba. Ahora cuando hablo es por qué hablo. Porque sentí que la situación lo ameritaba. Que había mucha gente que se referencia con uno después de tantos años de conducir la Ciudad y cuatro años conduciendo el país. Los presidentes de bloque han intentado congeniar, a pesar de los sucesivos atropellos utilizando la pandemia, la cuarentena, el funcionamiento virtual. Y seguimos en esa misma actitud. Tenemos un problema grave, porque con la cuarentena eterna y dañina hemos tenido un avasallamiento de las instituciones muy grande. Persecución de jueces, del procurador, de la Corte, suelta de presos, fomento de tomas... Todas cosas que claramente rayan con la posibilidad de dialogar alrededor de algo sensato. Juntos por el Cambio mañana a la mañana quiere sentarse a acordar. Lo hemos hablado innumerable cantidad de veces. El primero que lo intentó fue Horacio y fue el primero que recibió una cachetada con ese DNU sacándole los recursos.
- Si mañana pensara que la situación es muy grave, ¿llamaría a Olivos para reunirse con el Presidente o no?
- No entiendo, buscame otra pregunta porque no entiendo. Hemos hecho intentos. ¿Pensás que él perdió mi teléfono o perdió el teléfono de Rodríguez Larreta o el de Cornejo?
- ¿No le mandó un mensaje Alberto Fernández cuando se hizo la colonoscopía?
- No lo recuerdo, me lo habré perdido.
- La información que circuló es que usted había recibido un mensaje y no le había respondido...
- Recibí muchos, quizá se me traspapeló.
- Alberto Fernández dice que le mandó un mensaje y usted no le contestó.
- Voy a mirar, no me fijé.
- Supongamos que Alberto Fernández lo llamara, ¿usted iría a Olivos?
- Con la Constitución sobre la mesa vamos las veces que quieran.
- Con respecto a la economía, el lunes pareció intentar algún tipo de autocrítica cuando dijo que uno de los problemas había sido ocultar el diagnóstico de lo que habían recibido. ¿Usted cree que la economía que dejó es mejor que la recibió o es peor?
- La economía que dejamos es mejor que la que recibimos. De eso no hay dudas, si mirás números. 11 de agosto, vos mirá el 11 de agosto...
- Pero su gobierno terminó el 10 de diciembre...
- Pero nuestro gobierno, económicamente, terminó el 11 de agosto.
- Eso es una noticia, ¿cuándo dijeron eso?
- Eso lo decidió el mercado. El 12 de agosto dijeron “vuelve el kirchnerismo” y asistimos a una destrucción del dólar, de la Bolsa, saltó el riesgo país...
- Pero el resultado electoral del 11 de agosto lo decidió la sociedad, no los mercados...
- Por supuesto y con todo su derecho, porque la expectativa nuestra no fue satisfecha.
- Pero usted cree que su gobierno terminó el 12 de agosto
- El económico, claro.
- ¿Y el político?
- El 10 de diciembre.
- ¿Cuál es la diferencia?
- Que la economía se maneja con las expectativas. La gente votó por lo que nosotros le dimos o no le dimos el 11 de agosto. El 12 de agosto el mercado tomó una decisión: si se quedaba en la Argentina gobernada por el kirchnerismo o si se iba. Por eso cayó la Bolsa (se llevaron la inversión), aumentó el riesgo país y el dólar subió.
- ¿No puede hacer una evalución de la economía hasta antes del 11 de agosto?
- Vamos, claro que sí. Nosotros generamos una expectativa en base a no haber hecho centro en una Argentina quebrada. No tenía reservas, energía, deudas de todo tipo. Deudas de los jubilados, de los que nos anotició la Corte que había que pagarles a las provincias. Eso fue un déficit de más de seis puntos. Y sin financiamiento que había que recuperar. Y arrancamos habiendo hecho un breve diagnóstico. Apostamos a que la buena esperanza de este cambio nos iba a permitir ir creciendo.