Policiales | Matías Jurado

Matías Jurado: a un año del horror, ampliarán la preventiva de cara al juicio oral

En una audiencia clave programada para este viernes, la Fiscalía solicitará extender la detención del imputado y podría avanzar en la elevación a juicio por los homicidios de cinco hombres. Un repaso por el caso que movilizó a la ciencia forense y a toda la provincia.

  • Causa Matías Jurado: La Fiscalía pedirá ampliar la preventiva y podría elevar a juicio los cinco homicidios.
  • Investigación: A un año del horror en Alto Comedero, la evidencia vincula a Matías Jurado con cinco víctimas descuartizadas.
  • Ciencia forense: El ADN y los peritajes psiquiátricos fueron claves para avanzar en la imputabilidad y la identificación de víctimas.

A exactamente doce meses del allanamiento que destapó la trama criminal y el horror en el barrio Alto Comedero, la causa contra Matías Emilio Jurado (38) afronta sus horas más decisivas en los tribunales provinciales.

Este viernes se llevará a cabo una audiencia determinante en la que la Justicia abordará el requerimiento de citación a juicio y la Fiscalía solicitará formalmente la ampliación de la prisión preventiva del imputado, un paso procesal indispensable previo a la audiencia de control de acusación que enviará formalmente la causa a debate oral y público.

A un año del inicio del expediente, la investigación consolidó una sólida estructura probatoria que vincula a Jurado con la muerte y posterior descuartizamiento de cinco víctimas plenamente identificadas: Jorge Omar Anachuri, Sergio Alejandro Sosa, Miguel Ángel Quispe, Juan José Ponce y Juan Carlos González.

De una denuncia de paradero al hallazgo

El caso comenzó a articularse a finales de julio de 2025 tras la denuncia por la desaparición de Jorge Omar Anachuri. El análisis de cámaras de seguridad del área céntrica de San Salvador de Jujuy y el testimonio clave de un chofer de remis permitieron reconstruir el recorrido de la víctima hasta un domicilio de la calle 8 de Marzo, en el barrio Alto Comedero.

Aquel 31 de julio de 2025, la comitiva policial e inspectores del Ministerio Público de la Acusación (MPA) irrumpieron en la propiedad. En el lugar se secuestraron herramientas de corte, indicios biológicos y restos humanos. La posterior declaración judicial de un familiar del acusado expuso el modus operandi: la captación de hombres en situación de vulnerabilidad social o consumos problemáticos, a quienes atraía a su vivienda durante los fines de semana bajo promesas de trabajo o ingesta de alcohol.

El despliegue forense y la red de ADN

El procesamiento de la vivienda y de un zanjón colindante demandó la intervención combinada del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) y del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF). En total, los peritos recolectaron más de 200 muestras biológicas, evidencias textiles incineradas y restos óseos.

El mayor desafío para el Laboratorio de Genética Forense fue el aislamiento de "perfiles genéticos abiertos"; es decir, muestras de ADN aisladas en la escena que pertenecían a hombres. Esta evidencia genética fue la herramienta clave que permitió dar con la identidad positiva de cuatro de las víctimas (Sergio Alejandro Sosa, Miguel Ángel Quispe, Juan José Ponce y Juan Carlos González), sumándose a Anachuri, quienes también habían sido denunciados por sus familiares como desaparecidos en los meses previos a los macabros hallazgos.

No obstante, el trabajo de laboratorio permitió además aislar al menos dos perfiles genéticos masculinos que aún continúan abierto. Y para intentar ponerle nombre a esos rastros, el MPA desplegó un protocolo inédito: convocó públicamente a familias jujeñas con allegados varones desaparecidos entre 2023 y 2025 a realizarse hisopados bucales, aunque lamentablemente hasta el momento, no hubo éxito en cuanto establecer las identidades.

Imputabilidad confirmada y escenario procesal

Paralelamente al avance científico, el fuero psiquiátrico forense sometió a Jurado a rigurosos peritajes para evaluar su estado mental. Los informes concluyeron que el acusado comprendía la criminalidad de sus actos y la dirección de sus acciones al momento de los hechos, descartando cualquier causal de inimputabilidad.

Actualmente, Matías Jurado permanece alojado en el Servicio Penitenciario de Gorriti, imputado como presunto autor de Homicidio agravado por alevosía, ensañamiento y por el placer de matar (cinco hechos en concurso real). La audiencia de este viernes marcará el ritmo del cierre de la etapa de instrucción, abriendo el camino definitivo hacia el banquillo de los acusados.