Caso María Luz Herrera: su familia reclama celeridad a la justicia de Chaco
Sebastián Herrera, padre de la joven jujeña desaparecida, denunció demoras en el proceso judicial, cuestionó la burocracia estatal y destacó los recientes avances logrados tras la apertura de los teléfonos celulares de los imputados.
- Caso María Luz Herrera: Familiares reclaman celeridad a la justicia de Chaco, a casi tres años del hecho.
- Avances en la causa: Se logró la pericia informática sobre los celulares de los imputados tras una larga lucha legal.
- Críticas al sistema: El padre de la víctima denunció demoras burocráticas y desprotección estatal a los familiares.
Al cumplirse casi tres años de la desaparición de la jujeña María Luz Herrera en Chaco, su padre, Sebastián Herrera, expuso el calvario que atraviesa su familia ante la lentitud de los tiempos judiciales.
Al dialogar con Radio 2 explicó que la etapa probatoria se ha dado por culminada recientemente, luego de una intensa lucha legal impulsada por su abogada, la doctora Carolina Aquino, para lograr la pericia informática sobre los dispositivos.
“Nosotros teníamos necesidad de qué hablaron esas personas días anteriores a la noche desgraciada del 29 de septiembre del 2023 y días posteriores (...) Gracias al caso este de Cecilia Strzyzowski, que fue un par de meses antes que mi hija y las circunstancias fueron similares (...) cibercrimen trabajó y, bueno, como todos sabemos, Sena fue condenado... y en el caso de mi hija, el padre fue partícipe necesario y el asesino de mi hija, el novio”, relató.
El padre de la víctima señaló que, a pesar de que el novio y el suegro de la joven se encuentran detenidos bajo prisión preventiva y que las pruebas acumuladas son contundentes, el proceso se dilató de manera excesiva debido a trabas burocráticas para acceder al análisis detallado de los mensajes y comunicaciones eliminadas.
Críticas a la lentitud de la justicia y desprotección a las víctimas
Herrera cuestionó duramente el funcionamiento del sistema judicial chaqueño y la falta de empatía institucional hacia los familiares de las víctimas. Asimismo, criticó que el Estado suela otorgar mayores contemplaciones a los imputados que a los allegados de quienes sufren el delito.
“Herrera tuvo prisión domiciliaria, el padre, porque decía que le hacía mal que los otros presos fumaran. Le quiero decir algo: a mí nadie me ha venido a preguntar si yo me sentía bien o mal, si la madre estaba bien o mal. Nadie. El Estado se preocupa más por el asesino que por la víctima”, expresó.
Actualmente, la familia y su querella aguardan con urgencia que se disponga la elevación formal de la causa a juicio oral y público para determinar las condenas correspondientes a los acusados.