Así se protegen los vecinos de la inseguridad
El barrio Malvinas convive con la inseguridad. San Pedrito, Santa Rita, el sector denominado 820 viviendas, padecen la misma situación.
El 5 de diciembre, los vecinos decidieron organizarse y combatir con medios propios el avance de los delincuentes, que diariamente los acosan.
En aquella oportunidad, una secuencia de robos en menos de 12 horas, que incluyó el envenenamiento de los perros de un vecino para despejar el terreno, había colmado la paciencia de la gente.
A partir de allí de reuniones con las autoridades policiales que no los dejaron plenamente conformes, decidieron tocar sus propios bolsillos para poner $1.850 a fin de comprar cinco cámaras de seguridad y una alarma comunitaria con sus respectivos controles remotos para alertar de la presencia de malvivientes.
Lamentablemente, en las últimas horas debieron hacer uso de esa tecnología que incorporaron en el barrio para defenderse.
Durante la madrugada posterior a la navidad, en la calle Granaderos, dos supuestos malvivientes merodeaban la zona.
Según el relato de los vecinos, intentaron ingresar a una de las viviendas saltando la medianera.
Por fortuna, uno de los vecinos observó la situación irregular e hizo sonar la alarma.
Todos los vecinos salieron a la calle para observar qué pasaba. Los sospechosos huyeron despavoridos.
El episodio esta vez terminó con un saldo positivo por la efectividad de los elementos adquiridos por los vecinos para protegerse.
Pero el cuadro de situación sigue siendo preocupante: gente trabajadora que busca el progreso honestamente a diario tiene que convivir con malvivientes.