¡Los pibes primero!

En medio de la mala campaña del Lobo jujeño, el cuerpo técnico promovió la actuación de varios juveniles, una materia siempre pendiente del club del barrio Luján. Rodrigo Morales fue el último en debutar.

En medio de la vorágine de una campaña infortunada por parte de Gimnasia y Esgrima de Jujuy, lo más rescatable que le pudo suceder al Lobo jujeño, es seguramente la promoción de jugadores juveniles, a fuerza de desafectaciones o lesiones mientras el proceso de Mario Gómez transcurría.

Al menos, en ese sentido, el vaso se pudo ver medio lleno, ante lo medio vacío del torneo. Así la primera satisfacción se dio cuando apareció en escena, cuando se iniciaba la temporada, Leo Ferreyra, quién además tuvo una incursión a nivel internacional junto a la selección Argentina juvenil, que no pudo obtener en México el pase a los juegos olímpicos de Londres.

Pronto Ignacio Sanabria tuvo su chance, por lo que se sumaba a una movida que resultaba interesante, ya que siempre se le reprochaba a la institución, poner de relieve el trabajo en las divisiones juveniles del club.

Para ello, a medida que se producía la "barrida" de Mario Gómez, llegaba también las oportunidades para Facundo Galarza y Diego López, quienes respondieron de la mejor manera. Sin dudas en un momento álgido en la vida institucional, particularmente del equipo, que estos valores juveniles que debieron afrontar con responsabilidad y personalidad esta coyuntura.

El mismo camino siguieron el "Pampa" Martinez, Hugo Manzur (lamentablemente lesionado al igual que Galarza), muchachos que subieron al plantel profesional. Pero, se sabe, llegar se puede, ahora lo difícil es mantenerse.

El último llegado del departamento amateur a las filas profesionales, fue el auspicioso desempeño de Rodrigo Morales, a quién no le pesó el compromiso jugado ante los mendocinos. A todo esto, aguardan desde el banco su ocasión C. Sanabria y Quipildor, que seguramente en cualquier momento tendrán su chance.

En tanto, allegados al club, claman por una oportunidad para Martín Abraham, goleador de la primera local, quién –al decir de Mario Gómez- todavía es un proyecto a mediano plazo.

Al menos esta tendencia de promover jugadores por parte del cuerpo técnico, es algo saludable, amén que para la próxima temporada haya una renovación con nuevos jugadores que llegarían a solicitud de Gómez.

Lo demás tendrá que ver con las condiciones y la disciplina de estos chicos, de la continuidad que puedan llegar a tener y, sobre todo, de la paciencia de los hinchas quienes –como decía el genial "minguito"- te pueden hacer un monolito, como también te pueden hacer "un buraco así".

El futuro es de los jóvenes dicen, al menos por el momento tienen un presente. El devenir traerá lo suyo, el tiempo dirá también, y el veredicto lo tendrá el cuerpo técnico.

El público jujeño seguramente tendrá su rol desde la tribuna, como cuando fueron implacables con Luis Lobo, "el piturro" Mencia o ahora con Juan Arraya. Como cunado bancaron a Alejandro Gonzalez, Pablo Garnier o ahora a Leonardo Ferreyra. Es "gataflorismo" también está en nuestro fútbol, pero lo que es seguro, es que los pibes tienen que tener su oportunidad. ¡Los pibes primero! por un Gimnasia con sangre propia, como era en los tiempos de antes. Usted como jujeño, ¿también le dará su chance como hincha?