Los gremios profundizan las medidas de fuerza y el Gobierno pone a prueba su capacidad de acción

El diálogo permanece interrumpido entre los trabajadores y los funcionarios del Gobierno provincial, tras el anuncio del ministro Pierazzolli, de otorgar un bono de fin de año de 1750 pesos, a pagarse en dos tramos.

El arco gremial en su conjunto manifestó su rechazo, argumentando principalmente que la provincia cuenta con fondos frescos enviados por el Gobierno nacional, pero, sin embargo, los funcionarios buscan entregar menos dinero del que poseen a los trabajadores, para quedarse con la diferencia.

Es lo que afirmaron los principales referentes gremiales en la puerta de la casa del mismísimo gobernador Eduardo Fellner.

El Gobierno por su parte, se niega sistemáticamente a mostrar las cuentas de la provincia. Tanto Pierazzolli como Fellner evitan explicar con claridad cuáles son los fondos que dispone el gobierno.

Los trabajadores se muestran convencidos de que negocian con los números y la información en la mano, y esa sería la principal razón por la cual el Gobierno optó por anunciar en conferencia de prensa de manera inconsulta el bono, antes que definirlo de manera conjunta con los trabajadores.

Por si fuera poco, la Intersindical dejó en claro que no es el bono de fin de año sólo lo que resolverá el conflicto, sino que apuntan a obtener un paquete que incluya una discusión razonable sobre la recomposición del salario, ya que el aumento de 2014 quedó congelado en un 28%, otorgado en el mes de junio.

La inflación, sin embargo, alcanzó el 40% durante este año, según consultoras privadas.

A 16 días de culminar el año, el Gobierno se encuentra muy lejos de resolver un conflicto que se extendió por todo el año, y se empecina en provocar a los  trabajadores estatales, aumentando las posibilidades de conflicto.

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