Lo que el partido nos dejó…

El empate entre Gimnasia de Jujuy y Sarmiento de Junín, marcó una igualdad, que hizo resignar las posibilidades de  este último y que Gimnasia conserve  la categoría.


Al cabo de un partido malo, ambos equipos culminaron cero a cero. Ese es el calificativo para un encuentro sin emociones, en donde cada uno “atendió su juego”, mientras el espectáculo era lo de menos.

Así dos posturas futbolísticas eran casi parecidas, Gimnasia buscando complacer a su gente, y Sarmiento contestaba con réplicas esperando algún  golpe de gracia. Durante el primer tiempo, la cuestión fue de ida y vuelta, aunque con limitaciones y errores.

En el Segundo tiempo los dos aceleraron el ritmo, pero no la gracia, ya que Gimnasia intentó controlar el trámite, mientras Sarmiento con cierta audacia  contestó en replicas intimidatorias.

Parecía que Sarmiento estaba decidido, aunque en realidad terminaron “confundidos”. Mientras, Gimnasia chocaba contra sus propias limitaciones. De hecho hubo dos jugadas que reflejaron la paridad y la discretísima actuación de ambos rivales. Una fue un cabezazo visitante que  Hoyos atrapó contra el palo derecho.

Luego fue la increíble jugada de Gimnasia, por derecha, que derivó en centro atrás, que Rivero Bueno quiso definir con pierna derecha, cuando el ABC del futbol indicaba que con la izquierda, marcaba seguramente el gol. Una falta concepto que no se puede aún creer de un jugador profesional.

Fueron las imágenes más claras de un partido malo, que repudió el publico local, mientras el visitante, se iba sabiendo que Olimpo ascendía a primera “A”.

Todo quedaba atrás, con Gimnasia de Jujuy sabiendo que el descenso ya era historia, mientras que Sarmiento sabía que todo el esfuerzo del segundo tiempo era ya en vano.

Todavía quedan un par de fechas (Boca Unidos de Corrientes y Huracán de Parque Patricios) para hacer un balance final, aunque indudablemente, Gimnasia pasó por momentos que le impidieron un balance más feliz. Sin embargo las lesiones y otras vicisitudes, lo dejaron  al margen de cualquier pretensión.

Igualmente, Gimnasia se impuso ante este panorama y llegó a su objetivo, “zafar” del descenso, de modo que el equipo jujeño obtuvo su objetivo, mientras hoy Gimnasia de La Plata , Rosario Central, y Olimpo de Bahía de Blanca, festejan y con mucha justicia.

De Gimnasia ya habrá tiempo de profundizar  y sacar muchas conclusiones, como por ejemplo, que no tuvo un plantel para pretender ascender, no por condiciones sino por otras realidades futbolísticas. Mario Gómez, otra vez sacó de la galera conejos y palomas e hizo trucos muy difíciles de realizar en esta divisional, aún cuando algunos   lo critiquen, porque el futbol que mostró no es el futbol que ellos quieren, ni el resultado final sea lo que la gente espera.

Para la discusión, la polémica  y controversia, quedará para un debate muy sustancioso, al que el hincha, el socio y todo hombre de bien, ya están invitados…

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