“ÓPERA” de Pablo Queralt
“ÓPERA” DE PABLO QUERALT
“…cuando temo, para no pensar
canto
y uno empieza a escuchar de verdad
la voz de los barítonos y los tenores
ahí bebo del filtro que hace perder la conciencia de lo real…” P.Q.
Pablo Queralt, poeta amigo intenso, médico bonaerense, curador de poesía en el ciclo de poesía de la biblioteca de San Isidro, nos hace llegar un nuevo libro de poemas: ÓPERA.
Poesía y música esta vez, como antes Poesía y cine, es decir, mirada sigilosa extremada para percibir el Arte que todo lo puede, que sostiene, que se enraiza en el cuerpo, en el alma, para hablarnos del sentido de la vida. Y el sujeto de pasión construye este espacio con el conocimiento artístico, en este caso de la música: la ópera, y de la poesía.
Decimos de la poesía porque logra transportarnos a los diferentes momentos de ese género musical y a lo que suscita en el yo lírico: un tejido artístico que todo lo sublima y eleva a un mundo especial, quimérico, al que solo espíritus sensibles y luchadores acceden.
El prólogo del libro de Fabián O. Iriarte, conocedor, evidentemente, de la ópera y de la poesía, logra con sus palabras confirmar el destello musical-poético al que nos lanza Queralt.
El poeta nos transporta a una evocación artística intensa. Y lo hace mediante un discurso expresivo habitado por imágenes, métaforas, un vocabulario seleccionado y sensual, a veces erótico, que dibuja, plásticamente, un mundo pleno y vehemente de acordes, cantos, voces, tejidas artesanalmente como collar de belleza indisoluble.
Planos sonoros que se van intertextualizando con el visual.
A continuación, algunos fragmentos de Ópera
cuando temo, para no pensar
canto
y uno empieza a escuchar de verdad
la voz de los barítonos y los tenores
ahí bebo del filtro que hace perder la conciencia de lo real
Lucho contra el dolor mi placer
conservar y olvidar
el canto de las grullas
y el chocolate comido en el acto final de Tosca
en la Scala
nunca dejes ese instante de alegría me dice
guardo ese botín de terciopelo en el corazón
ayudame con este silencio
soy real allí
en este campo de juego tono monocorde azotando
al cuerpo al cerebro
es bueno saber que estoy ahí
Y ya desde camarines sale a Lohengrin
en el romanticismo de estas aguas que soñé
en el rumor, en el silbido...
hasta dar con la trama con el tedio de las calandrias
rompiendo tapices telas del aire espacios del yo
que se burla de sí mismo
música traspapelada en la memoria como hojas amarillas verdes lilas
que caen del otoño en su universo mudo en tus manos se reúnen gotas
en incesante gotear con su tic tac una pausa una nota fija que modifica
el neuma y pide concentración
en el plató los tenores y las sopranos en ojos sollozos
allí en la oscuridad puliendo un cielo.
¡Felicitaciones, Pablo Queralt. Al leer tu Ópera escuchamos música y canto!
Susana Quiroga