Sin quórum asegurado, Juntos por el Cambio negocia las modificaciones a la Ley de Alquileres
A pesar de llevar casi un año de demora, la reforma de la ley de Alquileres enfrenta hoy un panorama incierto en la Cámara de Diputados. Juntos por el Cambio negocia a contrarreloj con los bloque minoritarios y está cerca de garantizar el quórum para abrir el debate. Sin embargo, todavía hay algunos puntos sobre los que no hay consenso y, además, los libertarios, que impulsan la derogación total de la ley, podrían hacer caer la sesión.
A principios de julio pasado, una decena de bloques opositores decidieron convocar a una sesión especial para debatir todos los proyectos relacionados con la problemática que enfrentan inquilinos y propietarios. Además de Juntos por el Cambio (115 diputados, por la ausencia de Gerardo Cipolini), también se sumaron los libertarios de Javier Milei (3), el interbloque Federal (8) y los diputado de Juntos Somos Río Negro (2) y de SER (1). Estos bloques son clave para alcanzar el mínimo de 129.
A principios de julio pasado, una decena de bloques opositores decidieron convocar a una sesión especial para debatir todos los proyectos relacionados con la problemática que enfrentan inquilinos y propietarios. Además de Juntos por el Cambio (115 diputados, por la ausencia de Gerardo Cipolini), también se sumaron los libertarios de Javier Milei (3), el interbloque Federal (8) y los diputado de Juntos Somos Río Negro (2) y de SER (1). Estos bloques son clave para alcanzar el mínimo de 129.
Tanto el Interbloque Federal como Provincias Unidas y SER se comprometieron a bajar el recinto para dar quórum. Sin embargo, los libertarios de Milei tienen diferencias de fondo con el proyecto que impulsa Juntos por el Cambio y proponen, en cambio, votar la derogación total de la ley para volver a la normativa del Código Civil. Todavía es una incógnita se bajarán al recinto en el caso de que JxC no empuje la derogación total.
Si se logra el quórum, primero se debatirá el dictamen de mayoría, es decir, el proyecto del kirchnerismo. No obstante, la oposición confía en que existe un consenso lo suficientemente amplio para rechazar esta iniciativa.
En ese caso pasarán a tratarse los proyectos sin dictámen, como el que plantea la derogación total de la norma vigente. Esta iniciativa, impulsada por los libertarios y algunos sectores duros del PRO, tampoco tendría el consenso necesario. Además, al no contar con dictámen, necesita una mayoría especial para ser aprobado.
Ante ese escenario, el dictamen de la minoría (el proyecto de JxC) se convertiría en el único con posibilidades reales de ser aprobado. JxC deberá aceptar algunos de los cambios propuestos por los bloques minoritarios para garantizarse más votos o correr el riesgo de que el kirchnerismo y la izquierda (que juntos suman 121 votos) logren imponer su rechazo.