Travesía Cultural | letras

Textos de primavera, segunda parte

“La primavera” de Pompeya

 

LA CANCIÓN DEL ESTUDIANTE


Francisco García Giménez

 

Carlos Guastavino
 

 

“…Almas y voces juntas; manos entrelazadas;
honda fe de argentinos y un mismo afán…”

 

 

La juventud es la protagonista de estos días, sueña y canta, trabaja y ríe, aclama a sus reinas, entrelaza manos y corazones. La amistad se hace fuerte, el compañerismo se nutre del aire primaveral.

Ella, la juventud, nunca olvidará estos días tatuados en la Memoria de la primavera.

 

I

Brisa que riza el Plata; zona de andino tope;
tibio aliento del Norte; racha del Sur...
¡Lleven los cuatro vientos, en su galope,
esta canción que canta la juventud!

Almas y voces juntas; manos entrelazadas;
honda fe de argentinos y un mismo afán;
ansias de doble ciencia, nunca saciadas,
ojos puestos en rutas del más allá...

II
¡Estudiantes!... Alcemos la bandera
que ilustraron los próceres de ayer,
y florezca a sus pies la primavera
del amor  renovado en nuestro ser.

Y echen a vuelo el nombre de estudiantes
en bronces de romántica emoción,
los que lo son, los que lo fueron antes,
los que, por suerte, tienen de estudiantes
para toda la vida el corazón!

I bis
Páginas de los libros; verbo de los maestros;
aulas donde han nacido fe y amistad:
todos los más preciados tesoros nuestros
esta canción fraterna vienen a cantar.

Ondas del ancho río; nieves de la montaña;
soles del Norte ardiente; llanos del Sur...
¡Toda la patria amada lleva en su entraña
esta canción que canta la juventud!

II bis

Letra: Francisco García Giménez
Música: E. C. Galeano y C. Guastavino.

 

* * *

 

 

PABLO CINGOLANI

 

 

“…Yo sólo vibro en tus azares

Yo solo tiemblo por vos…”

 

 

Un sujeto de pasión pleno de optimismo envía al otro en un susurro confidente su deseo. Nos dice del amor que siente por los hermanos, de las ansias de una vida mejor, de un mundo más justo y fraterno.

¡Bella expresión de un escritor y poeta argentino que no olvida lo más importante: al otro!

 

 

ANSIA

 

Que sean largos tus confines

Que nunca se angosten

Que la vida- que es bella

Te de lo mejor de su viña

Que no se agrieten tus agostos

Que no se subleven tus marzos

Que cada octubre

Sea verdadero

Y que cada verano

Sea mejor

Sea más pleno

 

¡Ay! De mí

¡Ay! De mis abriles

¡Ay! De mis manos

Que no pueden abrazar al cielo

¡Ay! De esas huellas

Que se vuelven bruma

Que se oxidan

Sin remedio

Cada verano

 

Yo sólo vibro en tus azares

Yo solo tiemblo por vos

En tus confines

En cada parto

En cada madrugada

En cada sol que nos alumbra

En toda esa certeza

 

Si yo pudiera remediar

El mundo

Este ingrato mundo

Comida les brindaría a los que no comen

A los que padecen hambre, ingratitud, miseria

 

Luego, te brindaría todo el amor que te debo

Luego, todo ese amor que padezco

Lo volcaría hacía ti

Luego, todos juntos, bailaríamos en la playa

Celebraríamos, nos abrazaríamos, como hermanos

 

Esa es mi sed. Esa es, acaso,  mi virtud

Esa es mi ansia.

 

 

Río Abajo, 29 de julio de 2017

 

 

* * *

ANTONIO MACHADO

 

“…¡Juventud nunca vivida,

quién te volviera a soñar!...”

 

Importa el amor, el vivir la juventud, nos dice este poeta español que supo indagar en la interioridad del hombre, en el paisaje de los campos de Castilla, de abril, primavera en el otro hemisferio.

Gracias, Antonio Machado, por la expresión de este sentimiento que no debemos dejar pasar!

 

La primavera besaba

suavemente la arboleda,

y el verde nuevo brotaba

como una verde humareda.

 

Las nubes iban pasando

sobre el campo juvenil...

Yo vi en las hojas temblando

las frescas lluvias de abril.

 

Bajo ese almendro florido,

todo cargado de flor—recordé—,

yo he maldecido

mi juventud sin amor.

 

Hoy, en mitad de la vida,

me he parado a meditar...

¡Juventud nunca vivida,

quién te volviera a soñar!

 

 

Antonio Machado

               

 

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