Travesía Cultural | letras

Poemas de otoño, tercera parte

Daniel Burgos y Elena Demitrópulos nos hacen llegar estos poemas de voces distintas y estéticas que hablan del tiempo, de la vida, del amor.

 

DANIEL BURGOS

 

 

Daniel Burgos nos asombra con la voz de su poesía, con el color de la naturaleza que nos ofrece en ella, con la expresión de su influencia en su joven corazón. Y murmura el amor que siente, ese que lo hace volar como un ícaro.

 

 

POLEN DE OTOÑO      

 

la reverberación de las nubes ciega a los pinos. entre pájaros en el cielo cambiando de color, herrumbrado y violáceo hacia el horizonte.                                                                              

la tensión suave de carolina al salir, para volverse geranio trastocado por la

mañana, como blanco capullo, como luz soñada, como un espejismo que solo

los vivos de sed ven.                                      

me ha impreso su signo como herida, y resplandeciendo como eclipse de sombras, todo el polen de otoño recae en un área de su corazón.

el ámbar de la tarde coagula la ciudad. un taxi superamarillo pasa a través de otoños, y ya me encuentro en un candor que no sé cuando empezó, con todo el vidrio de abril, caligrafiándola, empiezo a sentirme nuevamente soy

el reducto de lo que pudo no ser.

                                                                   

 a veces abordable

 

* *

 

POEMA DE UN ÍCARO        

 

ella es un ángel. la que me abre a la poesía abriendo sus alas.

ella es la poesía como un ángel abriendo las alas de la vida.

ella cuida mi vida sensible, me hace fuerte como un árbol, enraizado en el cielo.

ella es sol en mí. ilumina todas mis hojas. cuando la veo mi mano solita ya escribe sin mí, toda la realidad y sus espejos.

yo la añoro como a una flor inagotable.

su amor no se agota no se agota no tiene fondo no tiene ni fin y no sé

si alguna vez comenzó…

sus alas me sacuden el tiempo. me dejan como un loco o un santo a la deriva de su amor.

yo la amo tanto que soy capaz de volver a fabricar mis alas y volar hacia el sol sin importar mi pasado. (mis errores, mi rotundo fracaso, la sangre derramada de mi no ser)

el recuerdo duerme al olvidarme en la ternura de sus ojos. en los molinos de

su risa eólica.

ella es mi ángel. la que abre las alas de la poesía.

es decir: abre sus alas y en segundos encuentro mil formas de decirla.

 

todos los poemas que salen de vos son variaciones de decir:

te amo.

 

Daniel Burgos, joven poeta jujeño, 1986. Publicó “Monopolar”, poemas. Participa en  las antologías Once. Salpicón jujeño de poesía y Sumergible II. Nos dice que ama la poesía, reconoce la influencia oriental e intenta redescubrir el mundo con su visión estética, y podemos afirmar que lo logra.  

 

 

ELENA DEMITRÓPULOS

 

 

Elena Demitrópulos con nombre griego e imagen argentina de mujer y madre, habla de su mejor herencia, los hijos, de su condición de mujer tatuada por el tiempo. Ella siente la necesidad de realizar veladas y encuentros en donde las letras sean protagonistas. Y así sucede. Esta vez leemos las suyas.

 

ESTOS HIJOS

 

Pesa la memoria de mi matriz.

 

Pondero mi existencia aquí,

pregono al mundo mi ser,

a pasos lentos camino

sabiéndome mujer.

 

Huelo mis huellas

mi badana tímida se sonroja.

si el sol juega en mis recuerdos.

 

Siento las estaciones  en mi voz,

baladas de cuna,

la de mis niños.

 

No soy la misma,

no son los mismos,

pesan años,

y un calendario avisa.

 

Un pasado me resguarda,

mis biografías,

herencias de mi llanto.

 

Pisadas firmes se alejan,

mis varones coronados,

madrigal glorioso.

 

Mis brotes enlazan raíces

en otra tierra,

perforadas de esperanzas,

míos y del destino.

 

Hijos del viento,

delfines de mar adentro,

benjamines  de  mi cielo,

amores eternos.

 

Me punza el vientre

cuando los recuerdo;

destino cruel, el tiempo,

estos hijos,

cabalgan lejos.

 

            **

 

LATIDOS

 

Entre tantos deseos me despojo ante el sol

Entrego mis pliegues cubiertos de amor

Le pido a la tierra nuevas semillas

Al rio que ahogue las penas

Universo bendito ahuyenta mis miedos

Moja mis raíces de brotes nuevos

Y a la cantoral de pajarillos, una romanza de olvidos

Dejar bajo escombros lo mal vivido

Guarecer en mis palmas lo bien venido

Deseo el respiro suave

El latido alegre

Vida, vida que me tienes plegada a tus alas

Regálame la dicha de un nuevo año

que con mis brazos te anido.