Poemas sobre el río, cuarta parte
Recogemos una temática filosófica, el río. Ese río que pasa, a veces el mismo, pero con aguas cambiantes. Sus aguas nos ven pasar, ella se van, pero el río queda, como la vida. Así reflexionaba Heráclito. El río es el confidente del hombre, del poeta.
Víctor Ocalo García, poeta de San Pedro, describe con metáforas logradas el existir, el hacer del Río Grande. Personifica su fuerza, sus crecientes, sus desvíos. Añora las espumas brillantes y pacíficas de las que habla Raúl Galán.
RÍO GRANDE
No he visto las mozas de tu espuma
-lo siento
don Raúl Martín-
he visto en cambio
la lampalagua voraz de tu creciente
su rango y mida sobre los puentes
he visto
tus épicos combates de árboles
piedras
hombres
tus aguas invictas
derribando cerros y peñones
Apareciendo y desapareciendo
En enero
tu nacarada piel parece la babosa caricia
de un bagre
me pongo tu cobre húmedo y eterno
En enero
En agosto
me amparo del seco soplido del diablo
Bajo tu lluvia de celofán
No he visto tus mozas
he visto
la subversión de tus gnomos de lodo y piedra
tras marrones barricadas
Incitando a la inundación
Ay! río nuestro que estás en la tierra
de ti deviene la vida
río nuestro que estás en la vida
por ti llega
Ay! también la muerte
* *
Ernesto Aguirre. El río, y la poesía en este poema. Sus poemas breves e intensos siempre dejan vibrando su sentido metafórico. Diversas temáticas abordadas con pasión, con ironía, demuestran su talento. El sujeto de pasión afirma el recuerdo de sus esfuerzos de poeta , la memoria a través de la palabra.
LOS BAÑADEROS DEL RÍO CHICO
con piedras
apiladas
contra la corriente
hacíamos profundo
lo inevitable
durante
toda una siesta de verano
(eran mis primeros esfuerzos
con la poesía)