Compartimos un poema de Pablo Cingolani
PABLO CINGOLANI
La voz existencial del escritor Pablo Cingolani se manifiesta líricamente en el siguiente poema. Nos mueve a vivir alertas, a caminar optimistas, a enriquecernos de naturaleza y, siempre, de sueños.
MEDITACIONES DE UN CAMINANTE
A Walter
Debo dar cada paso como si fuera el último
No puede descuidarme: detrás de esa piedra
Está la ponzoña que morderá mi mano
Y moriré en silencio como no merezco morir
Debo detenerme y mirar el horizonte
Es bueno volver a llenar mis pulmones de aire puro
Y mirar el paisaje como si fuera mi cuarto
Y sentir que no hay miedos para seguir adelante
El que va [1] el que viene y va,[2] el que deambula [3] el que camina
Debe saber que no sólo se hace camino al andar [4]
Sino que andando se forjan sueños, certezas y un más allá
Sólo explicable por el simple hecho de caminar, de caminarlo
Volvemos a la matriz, al génesis: Nacimos a pie y no nos rendimos
Hasta que acudió el automóvil a amputarnos, a desolarnos, a destruirnos.
Pablo Cingolani
Antaqawa, 7 de enero de 2019
[1] Si mal no recuerdo, en un libro de Chatwin, en Los trazos de la canción, leí que esa era la definición tibetana de un hombre.
[2] Ugalde
[3] Thoreau
[4] Machado
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