Jujuy | León XIV

Un poncho jujeño será entregado como regalo al papa León XIV

La pieza fue confeccionada por artesanas de la Puna y fue elegida por Aerolíneas Argentinas para ser entregada durante el vuelo papal.

Un poncho jujeño será entregado como regalo al papa León XIV
  • Poncho jujeño: Una pieza artesanal de la Puna será entregada al papa León XIV.
  • Confección artesanal: Creado por tejedoras del emprendimiento Illaripuna de Jujuy.
  • Reconocimiento cultural: El obsequio promueve la visibilidad internacional de la artesanía local.

Un motivo de profundo orgullo cultural envuelve a la provincia tras confirmarse que un poncho confeccionado por artesanas puneñas fue seleccionado como el obsequio oficial para el papa León XIV. La entrega se llevará a cabo durante el trayecto aéreo a cargo de Aerolíneas Argentinas que trasladará al Sumo Pontífice desde la ciudad de Montevideo hacia Buenos Aires.

La confección del tejido estuvo a cargo de tejedoras de la Puna jujeña que integran el emprendimiento Illaripuna de Jujuy, coordinado junto a la diseñadora Magdalena Sánchez de Bustamante. Esta iniciativa fusiona el diseño contemporáneo con las técnicas textiles tradicionales que se transmiten de generación en generación en las comunidades del norte.

Saberes ancestrales de la Puna jujeña

Detrás de la elaboración de esta prenda icónica existen incontables horas de trabajo y un profundo respeto por los saberes ancestrales del tejido. Las mujeres que integran el proyecto representan la continuidad de un oficio artesanal que constituye una parte fundamental del patrimonio cultural jujeño.

La elección realizada por la aerolínea de bandera no solo le otorga a esta producción una visibilidad internacional histórica, sino que también significa un valioso reconocimiento al esfuerzo cotidiano de las tejedoras locales, promoviendo nuevas oportunidades de desarrollo para la artesanía de la región.

Orgullo y proyección internacional

La prenda trasciende su valor material para convertirse en un símbolo de la identidad provincial, llevando la calidez, la historia y la impronta de las comunidades del norte a manos de la máxima autoridad de la Iglesia Católica.

De esta manera, el trabajo de las artesanas puneñas llegará a un escenario global, reafirmando la vigencia y la fuerza del tejido puneño tradicional mantenido vivo por el trabajo de las mujeres de nuestra tierra.