Jujuy | Legislatura

Pensión vitalicia para “maloneros” de la paz

Los sobrevivientes del “Malón de la Paz”, aquella gesta que llevó a cientos de hombres y mujeres jujeños a Buenos Aires para pedir por la posesión de sus tierras, después de 70 años tendrán un verdadero reconocimiento del Estado Provincial y podrán acceder a una Pensión Vitalicia.

Anoche la legislatura aprobó un proyecto del Frente Unidos y Organizado por la Soberanía Popular (FUyO) que se presentó por tercer año consecutivo. El proyecto fue elaborado por la  diputada María Ester Mamaní a solicitud de los sobrevivientes del Malón de la Paz Felipe Mamani, Antolin Flores, Pedro Flores, Gerarda Gutiérrez y Carmen Mamani.

A partir de ahora, el gobierno deberá otorgarles una Pensión Vitalicia a todos los Héroes de aquella gesta heroica.

En la próxima sesión serán convocados para ser homenajeados todos los sobrevivientes. 

“Con este reconocimiento, a través de una Pensión Vitalicia a los Indios invisibles del Malón de la Paz se pretende que el Estado no sólo reivindique a sus héroes silenciosos sino que también visibilice el histórico problema de la devolución de tierras y territorio a sus ancestrales dueños”, señaló la diputada Mamaní.

El Malón de la Paz, partió el 15 de mayo de 1946 desde los departamentos jujeños de Cochinoca y Tumbaya y de las cercanías de Oran en Salta. 174 hombres, niños, abuelos y mujeres kollas caminaron 2000 kilómetros hasta la ciudad de Buenos Aires, donde llegaron 83 días después de la partida.

Buscaban denunciar los azotes, el maltrato a las mujeres, los cepos para disciplinar a quienes se rebelan, arriendos impagables y despojos a la fuerza de tierras que ocupaban desde tiempos de sus abuelos por los terratenientes de aquella época.

El 3 de agosto llegaron a la capital federal con sus mulas y carretas. En la Plaza de Mayo los recibieron con vivas y gran entusiasmo, y el General Juan Domingo Perón los saludó desde el balcón. Una comitiva ingresó a la Casa Rosada. Veintiún días después, instalados en el Hotel de los Inmigrantes, el gobierno comenzó a cercenar el ingreso de intermediarios al lugar en el que estaban alojados y les prohibieron el ingreso a los dos referentes de las comunidades que habían integrado la comitiva que ingresó a la Casa Rosada.

El 28 de agosto, funcionarios del gobierno comunicaron que serían trasladados a otro lugar y los llevaron a Retiro donde se encontraron con sus caballos, carros y mulas en el tren. Después de empujones, forcejeos y golpes los llevaron nuevamente al Hotel para obligarlos a retornar a la Puna en la madrugada siguiente.

En pocos meses, no obstante, el gobierno realizó una reforma social única e  irrepetible en la historia argentina que promovió en el campo agrario el Estatuto del Peón de Campo (jornal, vacaciones, pagas, condiciones sanitarias), así como la reducción del 20 % en los arriendos, prohibiendo los desalojos y permitiendo la renovación de contratos pese a la oposición de los terratenientes.