El costo de las "vacaciones" de los diputados
El intervalo impuesto por el oficialismo en la Casa de Piedra junto a parte de la oposición para abocarse a la campaña política sigue generando repercusiones negativas.
Al exponer que hasta el 09/06 los diputados se tomarán una suerte de licencia con goce de sueldo pensando más bien en su reelección o en dar una mano a sus partidos políticos, antes que en su rol de representantes del pueblo, miles de usuarios repudiaron la estrategia política en medio de la crisis que la provincia atraviesa.
Como si el funcionamiento del cuerpo legislativo provincial no significara un gasto público enorme, los legisladores retacean la actividad.
El presupuesto general de gastos 2019 para la administración central y organismos descentralizados representa más de 700 millones de pesos.
El polémico “dietazo” de marzo caldeo los ánimos por sí solo en medio de las negociaciones paritarias estatales. El aumento en torno al 20% (aproximadamente 14 mil pesos) fue repudiado por los diputados de izquierda, pero no trascendió más allá de una denuncia pública.
Sin contar el eternamente cuestionado fondo de bloque, la caja millonaria que el oficialismo se niega a revisar, destinado a financiar gastos por “labores políticas” y que supera los $2 millones.
El diputado justicialista Alberto Matuk describía la “resignación de quienes acuden a cumplir con su labor y encuentran las comisiones desiertas”. El tratamiento de leyes, declaraciones y decretos pasan a un plano inmóvil, pues dependen de la voluntad de los legisladores a fines del gobierno para avanzar.
Está claro que las intenciones de muchos diputados se orientan a permanecer en su lugar. Durante los próximos comicios se renuevan 24 bancas de las cuales la mitad pertenece al radicalismo.
La actual conformación de la legislatura tiene un dominio prácticamente absoluto del oficialismo, de allí se entiende el reparo de legisladores de la oposición que se ven limitados para ejercer la actividad designada por voto popular.
En este contexto la contradicción de austeridad vs gasto público se vuelve más evidente que nunca, sin olvidar que el desdoblamiento de las elecciones ya de por si representa otro gasto millonario, reconocido por el gobernador Morales como otra estrategia de campaña.