Rompiendo mitos sobre la lactancia
Continúa el mes de agosto, donde se resaltan los diferentes beneficios de la alimentación con leche materna para un bebé. Puericultoras jujeñas derribaron algunos “mitos” tradicionales del acto de “dar la teta”.
09 de agosto de 2024 - 18:41
Pasó la Semana Mundial de la Lactancia Materna, pero durante todo el mes de agosto continúan las actividades para resaltar la importancia de este acto para los recién nacidos y niños en sus primeros momentos de la infancia.
En ese contexto, Radio 2 dialogó con Fabiana Vilte y Luciana Berrios, puericultoras de la Dirección de Niñez y Adolescencia de la Municipalidad de San Salvador de Jujuy, quienes se encargaron de derribaron algunos mitos tradicionales del acto de dar la teta.
Rompiendo mitos sobre la lactancia:
- El 95% de las mujeres pueden producir leche para su bebé. Sólo en el 5% de los casos, hay algún motivo que impide la lactancia
- Un buen agarre de la teta es cuando la boca del bebé cubre toda la aureola mamaria y no sólo el pezón.
- La leche materna es un tejido vivo. La temperatura, densidad, composición y los niveles de agua van variando durante el día como también a lo largo del tiempo. La leche humana se adapta a las necesidades que el bebé tiene.
- La importancia de la “Hora de Oro”: Los pediatras recomiendan que los bebés entren en contacto con la teta de la mamá durante la primera hora de vida ya que es una forma de brindarle tranquilidad ante un cambio tan brusco por dejar el útero.
- En la primera hora, el bebé no se prende de la teta por hambre apenas nace, sino por estar en contacto con la mamá. La succión se hace por reflejo.
- Si hay recomendación de incluir fórmula en combinación con leche humana, se debe buscar asesoramiento para evitar que la mamadera desplace completamente la teta. La lactancia materna siempre es prioritario.
- Agua: Debe incluirse a posterior de los 6 meses de vida. En los primeros meses se hidrata con la leche materna, luego puede sumar el agua usando un vaso pequeño, sin pico o tetinas.
- “El tamaño no importa”: en el caso de tener mamas grandes o muy pequeñas no es un factor que determine la cantidad de leche que se produce. La succión correcta del bebé estimula la glándula productora y eso garantiza su continuidad.