Cultura | LA VERDAD

Una reflexión sobre "la verdad"

El periodista Fernando Burgos realiza una reflexión sobre qué es la verdad.

LA VERDAD

Era otoño, en realidad ya cambiaba la estación, el viento norte y cálido del norte jujeño, me subía la presión y mi cabeza estaba a punto de estallar. Entre quejas y algunas maldiciones, me puse a leer algunos textos en mi PC y recurrentemente me aparecía una palabra: VERDAD.

Me acuerdo que uno de los textos hacía alusión a una discusión política; también encontré ese enigma en un bosquejo de poesía que aparecía en la pantalla y sin haberla guardado. Pero también recordé que esa noche hablaba con mi pareja sobre la necesidad de recurrir siempre a la verdad para no dejar dudas de una relación.

Pero qué es la VERDAD.

¿Si no te cuento algo te estoy mintiendo? ¿Si callo, falto a la verdad?; si me alejo, ¿me llevo la verdad conmigo?

La verdad no es lo que queremos decir, es la expresión que guardamos adentro. La verdad es verdad cuando sale a la luz, no cuando se transforma en una opción.

La razón debe ir acompañada de la verdad, o al menos de la mano. No puedo decir “te quiero de verdad”, si no hay razón.

Simplemente la verdad está en uno mismo, en descubrir que por más que duela hay que dejarla al descubierto siempre que sea necesaria, en el momento oportuno y en el lugar adecuado. Es como cuando abrimos una jaula para que un pájaro eche al vuelo. Eso es la verdad. Puede ser que ese pájaro vuele alto y descubra otros mundos; pero también puede que trunque su vuelo a pocos metros y no haya sido la mejor decisión abrir esa jaula.

No hay verdad infinita, ni hay verdad eterna; tampoco existe la “pura verdad”, como cuando le decíamos a nuestros padres luego de haber cometido alguna travesura.

La verdad nos lleva a reflexionar sobre la vida, pero también a entender que el mundo está lleno de verdades que se ocultan en los parámetros de la sinceridad.

A veces somos sinceros, expresamos lo que sentimos, será nuestra verdad, pero no la de los demás. Porque el mundo es inconsciente ante la realidad y por más prevenidos que estemos, si nos dicen la verdad, podemos ser cómplices de una mentira.

La verdad otras veces angustia, llena de dolor y odio y es en ese momento cuando callamos, cuando dejamos que nuestra garganta asuma con un fuerte ardor, esa verdad.

Pero también nos lleva a alejarnos, a dejar todo porque la verdad es mezquina, es un dolor de cabeza tenue, que molesta pero no daña; que se siente en el cuerpo y no en el corazón.

No te sientas importante por decir la verdad; si tu verdad es la razón y no puedes decirla, no te sientas culpable y veras que la verdad en el silencio, puede ser útil a la vida.

Fernando W. Burgos.