“Milagro Sala nos amenazaba, era de temer”
Luego de conocerse las fuertes denuncias de la diputada provincial Mabel Balconte –ahora alejada del FUyO- que realizó esta mañana en la ampliación de indagatoria solicitada por su abogado, la legisladora provincial salió a ratificar sus dichos ante los medios y lo hizo en una entrevista concedida a Canal 13 de Buenos Aires en el programa Telenoche.
Allí, Balconte no sólo ratificó que fue testigo de cómo Milagro Sala manejaba el dinero proveniente de Nación con el destino de la construcción de viviendas, sino que además contó la operatoria de cómo se cobraba el dinero y se desviaba parte del mismo hacia la casa de Milagro Sala primero y luego retornaba a Buenos Aires y se dirigía a la Quinta de Olivos, donde lo recibía “El Principito”, que es como apodaban a Máximo Kirchner en el círculo de Sala.
Según relata Balconte, Milagro Sala la mandaba al IVUJ a cobrar cheques con facturas apócrifas por obras que no se hacían. Una vez que se cobraban esos cheques, iban a la casa de Milagro Sala, donde al estilo “La Rosadita” contaban el dinero en efectivo en máquinas de contar plata, lo metían en bolsos e iban por tierra hacia Buenos Aires, cuando se trataba de mucho dinero iban en avión a la Quinta de Olivos y cuenta que había un nexo entre Milagro Sala, Máximo Kirchner y “El Cuervo” Larroque. Finalmente llegaba Milagro Sala a la Quinta de Olivos con los bolsos con plata y le entregaba la plata a quien ellos llamaban “El Principito”, que es como apodaban a Máximo Kirchner, según la diputada.
Consultada sobre los motivos que impulsaron a Balconte a denunciar a Milagro Sala y contar toda la operatoria del desvío de fondos que hacía la Tupac Amaru, la legisladora provincial aseguró que “nosotros éramos amenazados, lo que nosotros facturábamos o veíamos debíamos callarlo porque siempre estaba la amenaza de ella, la amenaza de ella era siempre con ‘ pintemos fierros’ o con ‘¿quieren ir a conocer los pececitos al fondo del dique?’ y yo temía no sólo por mi persona sino por mis hijos, yo soy una mamá soltera que crié sola a mis hijos. Siempre nos maltrataba mucho, las amenazas eran constantes y no eran ameazas de pegarnos un chirlo, eran amenazas de muerte”.
“Milagro (Sala) era de temer por su forma de ser, su forma de tratar como persona, cómo te denigraba, realmente era de temer. Todos éramos prisioneros, los compañeros de la Red que estábamos ahí éramos como esclavos porque teníamos que trabajar, no importaba la hora, si sonaba el teléfono había que salir corriendo. Siempre estaban las amenazas en las marchas, que si no llevaba mucha gente ya venía la quita de las cosas. Ella siempre ponía de ejemplo a Beatriz Cardozo, que le quitaron todos los beneficios por no llevar mucha gente a las marchas. O sea siempre había esa presión, esa amenaza, ese apriete y que si uno salía de ahí también le quitaba todo”, sostuvo.
Además, la ex aliada de Sala puntualizó que “yo sabía que esa plata iba para Olivos porque la he visto, por eso me animé con mi abogado a hacer hoy la indagatoria y a denunciar, no porque sea una arrepentida sino por temor porque éramos amenazados también. Siempre salíamos de la casa de ella una vez que se cobraban los fondos que mandaban desde Buenos Aires hacia acá, donde obligaban a los compañeros a facturar y se llevaba todo a la casa de Milagro, donde se controlaba a los cooperativistas lo que íbamos a facturar. Nosotros teníamos las cooperativas legales, pero teníamos que facturar sí o sí para ella y el resto de la plata que nosotros los de la Red de Organizaciones Sociales no podíamos sacar porque eran montos muy grandes, lo hacían con la cooperativa de “Los Pibes Villeros” porque ellos tenían número de cuenta en el Banco Nación”.
Todo este dinero desviado por la Tupac Amaru, aparentemente tenía un solo destino final: la Quinta de Olivos, donde el mismo era recibido por un personaje al que ellos apodaban “El Principito”, y que se trataría nada menos que de Máximo Kirchner, entonces el hijo presidencial.
“Así lo llamaban a Máximo Kirchner. Una vez que nosotros llegábamos al aeropuerto, nos iba a buscar un auto particular que era del señor ‘Coco’ Garfarini, de ahí nos íbamos a un hotel donde se veía la plata porque no iba sola, sino que iban entre 12 y 15 compañeros tupaqueros. Yo era la encargada de llevar los convenios de las organizaciones sociales que eran de ‘Mejor Vivir’ y las ‘112 Viviendas’ de la Red de Organizaciones Sociales. Se llevaba la plata en valijas, yo participé dos veces. Se controlaba la plata en el hotel y luego se hacían las reuniones junto con el señor ‘Coco’ Garfarini y el señor ‘Cuervo? Larroque y los esperaba ‘El Principito’, que era Máximo Kirchner. Después ella (por Milagro Sala) se iba en un auto particular y nosotros esperábamos en la esquina, donde hay una confitería, que ella salga de la reunión”.
“Luego ella tenía las reuniones con Julio De Vido, donde ya llevaban los convenios de nuevas obras que eran de la Tupac. Nosotros, desde la Red, llevábamos al señor Germán Nivello y ella después se reunía con Julio De Vido y José López. Yo a De Vido lo conozco por la televisión, yo la acompañé allí, pero no entré a la reunión”, finalizó Balconte.