La Rioja y Misiones delinean el mapa político junto a Jujuy
- En La Rioja, Quintela venció a Felipe Álvarez, de Juntos Por el Cambio, por una diferencia de casi 20 puntos. El candidato de Milei, Martín Menem, quedó tercero.
- En Misiones la elección plebiscitó la gestión local de la fuerza misionera con casi el 70% de los votos y le dio la espalda a las fuerzas que representan la grieta nacional que tuvieron resultados muy bajos, incluso al borde de lo testimonial
(Enviado especial a La Rioja) Ricardo Quintela tiene suficientes motivos para celebrar. Logró la reelección que buscaba con comodidad y salió a confirmar su victoria a las 23.20, luego del ingreso a la residencia de la gobernación riojana de unos doscientos militantes del Frente de Todos que portaban banderas, bombos, cornetas y hasta bengalas de humo. A pura liturgia peronista fueron recibidos el gobernador, su vice Teresita Madera, el intendente electo Armando Molina y su vice Mónica D’Albano. En el escenario también se pudo ver a un sonriente Raúl Jalil, actual mandatario de la vecina provincia de Catamarca. A esa misma hora, el candidato de Juntos por el Cambio, Felipe Álvarez, empezaba a admitir la derrota a través de un tuit.
¡Felicitaciones querido gobernador @QuintelaRicardo! Desde el @FrentedeTodos trabajaste incansablemente por nuestra maravillosa La Rioja y el pueblo te acompaña nuevamente. Mañana estaré allí para seguir trabajando por cada riojana y riojano, es una gran alegría seguir unidos”, publicó en Twitter el presidente Alberto Fernández que este lunes llegará a La Rioja y cerca del mediodía dará una conferencia de prensa junto a Quintela para luego hacer una recorrida por obras públicas en las inmediaciones de la Capital provincial. Un rato antes lo había felicitado telefónicamente.
En medio de un período de su mandato en la Casa Rosada en el que aparece jaqueado por los problemas en la economía y también en el frente político interno, el Presidente intentará capitalizar este triunfo para el oficialismo. Aunque el peso electoral a nivel país es apenas del 0,86% del total, el aval que logró Quintela es un pequeño aliciente para el Frente de Todos, que no termina de definir con qué figura intentará retener el poder en octubre.
Alberto Fernández estará acompañado de su ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis y de Julio Vitobello, secretario general de la Presidencia. Visitarán las obras en marcha del distribuidor vial en Ruta Nacional 38 y Ruta Nacional 75, y del túnel del trayecto Las Padercitas–Dique Los Sauces, de la RN 75, que cruza por debajo de las sierras de Velazco y que ya fueron inauguradas por Katopodis el martes 2 de este mes.
Será la quinta visita del Presidente a La Rioja desde que se instaló en la Casa Rosada. Guarda una muy buena relación con Quintela, quien en uno de los tramos más álgidos de su gobierno, cuando el Frente de Todos tambaleó por el traspié en las PASO de 2021, le aconsejó romper con el kirchnerismo a la hora de renovar el Gabinete.
Quintela se mostró orgulloso anoche de haberse impuesto en los 18 departamentos provinciales en disputa y con el 50% de los votos escrutados y una tendencia irreversible se mostró “satisfecho y orgulloso” por el resultado. “Nosotros sacamos más votos que las dos fuerzas opositoras juntas”, aseguró con énfasis. También recordó que para él será importante trabajar “mancomunadamente” en el Frente de Todos, que el ministro del Interior, Eduardo Wado de Pedro es “un cuadro importante que puede ser de los que aporten” a un eventual triunfo del espacio en las próximas elecciones nacionales y que resulta necesario “modificar la estructura organizacional del país”.
Y dando señales hacia adentro del Frente de Todos agregó: “Lo importante para nosotros es que el peronismo pueda tener, en caso de que no haya candidato único, una oferta electoral interesante de muchas mujeres y hombres que tienen un conocimiento acabado de lo que es la Argentina”. Planteó por último la importancia de que el próximo domingo en las cinco provincias en las que se sufragará haya victorias del peronismo.
La amplia diferencia que orilla los 20 puntos empezó a notarse apenas los fiscales de los que dispuso el oficialismo empezaron a enviar sus propios datos a la sede de la gobernación, ubicada frente a la plaza 25 de mayo y a pasitos de la Catedral. El triunfo le permitirá a Quintela, de 63 años, un nuevo período al frente de la provincia norteña, que tuvo un buen porcentaje de votantes que rondó el 80 por ciento.
El arrastre de sus votos le sirvió para sumar otros éxitos. El peronismo recuperó por casi 6 puntos de diferencia el comando de la intendencia en la Capital. Armando Molina, secretario general del mandatario provincial, superó a la actual intendenta la radical Inés de Brizuela y Doria.
El buen desempeño del diputado nacional Felipe Álvarez al frente de la lista de Juntos por el Cambio le sirvió para consolidarse como la principal fuerza opositora y recuperar parte del caudal de votos que se habían perdido en las legislativas nacionales de 2021. Quintela los había duplicado en aquella oportunidad (56% a 28%) y esta vez la estrategia fue aglutinarse en una fórmula más potente que sumara al PRO y a la UCR. Así y todo en la Capital le resultó imposible ganar.
Álvarez reconoció la victoria de Quintela vía Twitter y celebró haber logrado “un gran resultado contra un aparato del PJ que contó con los libertarios como aliados para permanecer en el poder”. “Es una lección para los argentinos de cara a octubre. Milei juega para el gobierno nacional”, acusó al apuntar también hacia el candidato de La Libertad Avanza, Martín Menem, que salió tercero en los comicios celebrados este domingo.
Martín Menem, por su parte, tuvo el aval nacional de Javier Milei pero sus resultados distaron de ser los que se esperaban desde La Libertad Avanza. Aunque el electorado joven mostró su respaldo en la previa, esto no se reflejó en las urnas. Cuando ya se había escrutado la mitad de los sufragios en todo el territorio riojano, su fuerza rondaba el 16%, lejos de los números que habían arrojado algunas encuestas.
La difícil tarea de los oficialismos de retener el cargo en juego esta vez no fue tan compleja. En un escenario pos pandemia la tradición peronista de la provincia quedó ratificada. Entre acusaciones de clientelismo, regalo de dinero con las listas de los candidatos, y la llegada de un avión y la presencia de camiones de caudales en el aeropuerto local que denunció Menem durante la última semana transcurrieron las horas hasta conocer el resultado de las urnas. Quintela gobernará hasta 2027 con “un programa transformador”, según anunció.
La victoria del Frente Renovador de la Concordia paró a Misiones por encima de la grieta
(Enviado especial) El Frente Renovador de la Concordia (FRC) volvió a imponerse por una mayoría aplastante en las elecciones para dirimir las autoridades provinciales. Los primeros números oficiales le asignaban más del 70% de los sufragios, una cifra que decrecerá levemente con el conteo definitivo y que mantendrá una significativa diferencia con el resto.
El resultado es, sin embargo, todo un signo de los tiempos. El FRC está en el poder desde 2003 aunque su forjador, Carlos Rovira, haya llegado por primera vez a la gobernación en 1999. Veinte años después y a pesar del desgaste de la gestión y de los vaivenes de la política nacional, su proyecto político es avalado casi por tres de cada cuatro misioneros.
Este domingo se impuso con una amplia ventaja Hugo Passalacqua, quien se convirtió en el gobernador electo para los próximos cuatro años. El referente del Frente Renovador de la Concordia agradeció a la ciudadanía y si bien aclaró que respeta “a la gente de Buenos Aires”, señaló que no quiere “que alguien llame desde la Capital Federal para decir lo que se tiene que hacer”. “Estamos en un periodo de renovación neo, pero yo voy a decir lo que pienso: la renovación siempre fue neo. Ahora está en el vocabulario, porque hay un trabajo hacia un nuevo espíritu, visiones, energías, perspectivas, y eso para una provincia joven es fabuloso”, señaló.
Del otro lado de la balanza inclinada quedaron las fuerzas que la sociedad identifica con la grieta. Juntos por el Cambio mejoró algunos puntos su performance de 2019. Humberto Schiavoni, del PRO, había obtenido el 17% y el radical Martín Arjol trepará finalmente a algo más de 25%. Los dos partidos del kirchnerismo, el Frente La Fuerza Somos Todos y el Frente Amplio apenas sumarán 5 ó 6 puntos en total.
Arjol reconoció rápidamente la derrota pero señaló que el resultado “para nuestro espacio fue positivo” ya que “metimos tres diputados, duplicamos el caudal de votos de la última elección”. “En términos generales, hay un crecimiento en nuestro espacio político”, celebró en diálogo con El Territorio.
El politólogo Mario Riorda, al analizar lo ocurrido tras las legislativas 2021, anticipaba la provincialización de la política como vía de escape para que los oficialismos de cada provincia evitaran las derrotas.
El fenómeno es, tal vez, más profundo.
Ante la ausencia o el fracaso de los dos últimos modelos nacionales, en Misiones se gestó un proyecto provincial, casi autónomo, con una base histórica en el modelo artiguista y la figura de Andrés Guacurí y una proyección a futuro con la economía del conocimiento como norte.
Con matices, ese esquema comienza a repetirse en otros distritos: Neuquén, Río Negro, Santiago del Estero, Salta y se suman los gobiernos nominalmente justicialistas de las provincias de la Región Centro (Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos) no alineadas con ningún esquema nacional.
Bajo la lupa
La votación de Misiones dejó a nivel nacional muchos derrotados pero ningún vencedor. Al contrario de lo que dice la sentencia de Napoleón Bonaparte, en este caso la huérfana es la victoria.
Ni la Casa Rosada ni el Instituto Patria querrán ver los escasos porotos que sumaron las candidaturas que se reivindican K. Juntos por el Cambio puso en el campo todo el peso de sus Panzer nacionales con la llegada al territorio de Patricia Bullrich; Horacio Rodríguez Larreta; Gerardo Morales; Gustavo Valdés y hasta María Eugenia Vidal. Pero la aguja apenas se movió con respecto al 2019, cuando Cambiemos ya había entrado en un declive pronunciado.
El más golpeado de todos los referentes de Juntos es, tal vez, Horacio Rodríguez Larreta. Su hombre en Misiones, Alfredo Schiavoni, jugó fuerte a favor de Arjol y fue una figura visible de la campaña a diferencia de su hermano Humberto, integrante de la mesa chica de Patricia Bullrich, que mantuvo un perfil más bajo. Además, Natalia Dörper, la candidata a vice, es larretista.
La votación también profundizó el declive opositor en Posadas, donde vota el 30 por ciento del padrón. Un síntoma de eso es que pasadas las 21 y a poco de que se conocieran los primeros números oficiales, la Casa Radical, el bunker de Juntos, se quedó a oscuras por un corte de luz.
Con los números en la mano, Rovira hizo una movida pensando en los comicios nacionales que se vienen. En plena euforia, subió al escenario a sus candidatos a legisladores nacionales.
Detrás de la primera fila de sillas donde estaba él; el gobernador Oscar Herrera Ahuad; la fórmula ganadora Hugo Passalacqua y Lucas Romero y el intendente reelecto de Posadas, Leonardo Stelatto se pararon Daniel Vancsik y Yamila Ruiz, postulantes del FRC a la Cámara de Diputados de la Nación y Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, anotados para pelear por las bancas en el Senado.
La señal fue clara. En las últimas elecciones nacionales la Renovación fue con boleta corta, sin pegar con ninguna candidatura presidencial. Pagó un costo por eso. Ahora redobla la apuesta aunque existe un plan B que nadie se anima a mencionar en voz alta: la posibilidad de que termine habiendo un acuerdo que lleve a un pegado. El Frente Renovador creció al calor del primer kirchnerismo, aunque luego tomó otros carriles.