Jujuy | La Pampa

Trágico final para un uniformado jujeño

Agentes de la Federal habrían hecho una fiesta y su vecino, molesto por los ruidos, les habría disparado con una escopeta, según informó Clarín.

El incidente ocurrió en un complejo de departamentos de la calle José Ingenieros al 1100 en el barrio Villa Santillán de la capital pampeana.

La pelea se habría suscitado por ruidos molestos. Según informó Clarín hubría sido un festejo entre los federales la noche del sábado, que se prolongó hasta la madrugada.

Después de la "fiesta", en que según relatan las fuentes policiales, la música se escuchaba en el resto del complejo, se habría desatado el enfrentamiento cerca de las 3 de la mañana. En el lugar estaban los federales Díaz -ocupante de la vivienda- y Garnica, uno de los invitados.

En esos momentos se produjo el tiroteo con el guardiacárcel (agente del Servicio Penitenciario Federal) que vivía en uno de los departamentos de planta baja.

Los cuerpos de los oficiales fueron hallados cuando el tercer ocupante, de apellido Flores, regresó a las 6 de la madrugada. Los vecinos, aunque escucharon los tiros, no avisaron a la Policía.

Los disparos se realizaron con armas reglamentarias de la Federal, 9 milímetros y una escopeta (que habría estado en manos del penitenciario). "Al menos hay 17 impactos y postas servidas", dijo una fuente policial.

La fiscal de Delitos contra las Personas, Selva Paggi, informó que "hubo un intercambio de disparos. Pero todo es materia de investigación. Faltan las autopsias".

"Escuché los disparos. Pero pensé que otro vecino iba a llamar", contó un habitante del edificio y dijo que se asomó desde su departamento, aunque no vio nada de lo ocurrido.

En el lugar, cerca de las 11 de la mañana del domingo, había un gran revuelo. Llegó el Laboratorio forense de la Policía de La Pampa. También enfrente de donde ocurrió todo estaba estacionado un auto de la Policía Federal.

Entre los agentes que llegaron tras el episodio se encontraba la jefa de la delegación Santa Rosa, Alicia Benítez. Se abrazaron y algunos lloraron al enterarse de lo ocurrido.

El guardia del SPF tenía dos disparos calibre 9 milímetros y otro con su propia escopeta en el pecho, por lo que se investiga si se suicidó tras matar a los dos policías.

Según se puede ver en su perfil de Facebook, con muchos lamentos por parte de sus conocidos tras la triste noticia, el joven uniformado era músico y un luchador incansable como lo describen sus amigos.

Fuente: Clarín