La ministra Miriam Serrano debe revisar el concepto de inversión en educación
Hoy vemos los títulos en los diarios en donde la ministra de Educación afirma que Jujuy sostiene una gran inversión en educación.
Destaca que se construyen escuelas, se capacita a docentes y se adquiere tecnología que no sabemos para qué… pregunto ¿esto significa para la señora Serrano que está completo el ciclo del hecho educativo?... me parece que se quedó a mitad que camino.
¿Qué pasa con los estudiantes cuando el ciclo educativo no está completo o, peor aún, cuando la calidad de la educación deja mucho que desear? La realidad es que, si en nuestro sistema faltan algunas etapas o los contenidos están desactualizados, los alumnos enfrentan varias desventajas graves.
Por ejemplo, muchos jóvenes aprenden conceptos del siglo pasado, muy lejos de las exigencias y avances del mundo en que vivimos. Imaginen a un estudiante que todavía recibe clases que no incluyen, habilidades digitales o conocimientos sobre sostenibilidad y globalización, que son fundamentales hoy en día. Se vuelve difícil competir en un mercado laboral cada vez más desafiante y cambiante.
Además, un contenido anticuado puede afectar su motivación y su confianza en el aprendizaje. Si los temas parecen irrelevantes, pierden interés en la escuela, y eso complica el futuro. Otra desventaja es que pierde la oportunidad de desarrollar habilidades críticas y creativas, porque las materias no están alineadas con las necesidades del presente y del futuro.
Y ni hablar de la igualdad: cuando la calidad de la educación no es la misma para todos, aumenta la brecha social y se perpetúan las desigualdades. Un alumno que recibe una educación de calidad, actualizada y completa, tiene más herramientas para enfrentar desafíos, buscar emprendimientos o incluso ser un agente de cambio en su comunidad.
Por eso, amigos, invertir en un ciclo completo, con contenidos acordes a la siglo xxi y una enseñanza de calidad, no es solo una opción, es una necesidad urgente para garantizar que nuestros jóvenes tengan un futuro digno, lleno de oportunidades y posibilidades reales
Primero, el aprendizaje se vuelve desfasado. Muchos currículos tradicionales se basan en contenidos desactualizados, centrados en conocimientos del siglo pasado, muy alejados de las competencias que exige el mundo actual. Por ejemplo, todavía se enseñan conceptos que no incorporan habilidades digitales, pensamiento crítico, resolución de problemas complejos, ni comprensión del cambio climático y la sostenibilidad.
Segundo, esto limita la capacidad del alumno para desenvolver habilidades del siglo XXI, la innovación y la adaptabilidad. La falta de contenidos relevantes y actualizados disminuye también la motivación y el compromiso con el proceso de aprendizaje, afectando directamente su desempeño y su autoestima.
Tercero, una educación con déficit en calidad y en formación integral perpetúa desigualdades sociales, ya que no todos los estudiantes tienen acceso a contenidos innovadores y metodologías que fomenten la inclusión y el pensamiento crítico. Esto aumenta la brecha entre quienes tienen acceso a una formación de calidad y quienes no, profundizando la inequidad social y económica.
En conclusión, un ciclo educativo incompleto o desactualizado no solo limita el desarrollo del potencial individual, sino que también afecta a la sociedad en su conjunto, reduciendo la posibilidad de formar ciudadanos preparados para afrontar los desafíos de un mundo dinámico y en constante transformación y, en este sentido, hay un déficit en el sistema educativo que no lo ve ni la ministra ni sus colaboradores que es enseñar sobre el autoconocimiento a los alumnos.
La materia más importante que debería haber desde el preescolar es el autoconocimiento que es el observarnos a nosotros sobre todo cuando estamos viendo acciones en las escuelas o fuera de ellas que no son buenas.
Ejemplo: si un alumno agrede a otro hay que enseñar eso que es lo que quería para llegar a cometer esa agresión. Es decir que sea capaz de leer eso y que lo entienda. Si desde niño se le enseña que eso que hace no hace bien ni a él ni a nadie pero no desde el castigo sino desde el amor todo sería diferente.
Por eso es que hay que enseñar autoconocimiento como un camino permanente. La inteligencia emocional debería promoverse como una prioridad en este tiempo corriendo otras prioridades que hoy no inciden en la conducta de los educandos.
De que el ciclo educativo pese a los anuncios grandilocuentes que imparte la ministra Serrano sigue incompleto. Hay que trabajar el interior de los alumnos de nada sirve cambiar una carcasa y en su interior sigue todo igual no es por ahí el camino.
Yo les pediría a la ministra Serrano y al gobernador Sadir que dejen de hacer política con la educación y que revisen profundamente el concepto de inversión en educación ya que es mucho más amplio que construir una escuela.
Un ejemplo: en Finlandia, uno de los países con mejores sistemas educativos del mundo, no solo invierten en tecnología y edificios, sino en formar docentes excelentes y en crear un ambiente de aprendizaje que motive a los estudiantes a pensar, crear y a autoconocerse de esta manera pueden controlar sus emociones y entender porque hacen lo que hacen.