Economía | La Esperanza

70 mil hectáreas de producción, el principal atractivo del Ingenio

“Argentina le va a dar de comer al 8% de la población mundial”, indicó el ministro de producción, Juan Carlos Abud Robles, remarcando la clave del interés de los posibles inversores en la compra del ingenio, que permanece quebrado desde hace 17 años.

El gobierno continúa en el camino trazado para devolver al ingenio azucarero La Esperanza al sector privado. 

Este polo productivo permanece quebrado desde fines de la década del noventa. Durante todos estos años, en diferentes variantes, ha sido el estado el que sostuvo el funcionamiento por la obligación social de proteger la fuente de trabajo de 1.300 familias. 

Sin embargo, la situación es insostenible para las deficitarias arcas de la provincia, y desde que asumió la nueva gestión intenta ordenar los conflictos legales y económicos que rodean a la empresa para que capitales privados inviertan y se hagan cargo de su reactivación. 

Tres grupos inversores, uno de origen colombiano y dos con intereses en el país, mostraron interés concreto, y según los funcionarios, sostienen conversaciones. 

Mientras, sigue siendo el estado el que corre con los gastos corrientes de la empresa. 

Pese a que el objetivo planteado era no poner un peso más en 2017, al parecer la nueva zafra volverá a salir del bolsillo de los contribuyentes. 

En ese contexto los funcionarios intentan ordenar el desbarajuste legal y económico que acumuló por casi dos décadas La Esperanza, con la empresa en funcionamiento. 

El ministro de producción, Juan Carlos Abud Robles adelantó que este año la zafra comenzará entre el 15 y el 30 de mayo. 

“Ha cambiado el ciclo, que hoy es positivo, y además hay actividades alternativas que se pueden integrar”, dijo con optimismo respecto de la posibilidad de colocación de los productos que asegura el ingenio.

“El ingenio tiene 70 mil hectáreas y es apetecible por la cantidad de producción que puede generar; Argentina va a dar de comer al 8% de la producción mundial así que hay interés por radicar capitales internacionales”, indicó el ministro. 

Finalmente, envió un mensaje a los posibles inversores. “Los capitales internacionales quieren tener certezas. Tenemos que definir la garantía, como ellos también tienen que definir las inversiones que estén garantizadas”.