Un caso de corrupción por casi 9 millones de pesos en San Pedro
El ex intendente de San Pedro, el histórico dirigente peronista Julio Moisés, sumó una nueva acusación en su contra por supuestas irregularidades durante su última gestión.
En diciembre de 2016 había sufrido el allanamiento de su domicilio en la localidad, luego de ser imputado por “peculado y fraude a la administración pública”, a raíz de la administración de fondos del matadero municipal.
En las últimas horas, el actual intendente Julio Bravo le pidió celeridad a la justicia sampedreña al señalar que hay dos delitos más que, según su testimonio, están comprobados.
El primero de ellos tiene que ver con una deuda que heredó el municipio por la retención de impuestos a proveedores del municipio, que la gestión del intendente nunca depositó en AFIP.
Así, al asumir Bravo, el organismo recaudador le habría reclamado una deuda de más de 4 millones de pesos.
Para levantar el embargo sobre las cuentas municipales, Bravo debió asumir un compromiso de pago en cuotas que lleva la deuda de la gestión Moisés a 9 millones de pesos.
“Es un delito comprobado”, dijo el intendente actual de “La Perla del Ramal”, como se conoce a la localidad.
El segundo delito que según Bravo “está comprobado”, es la desaparición literal de 400 mil pesos que en 2015 el ministerio del interior destinó a San Pedro para la compra de computadoras y elementos informáticos.
“Los equipos nunca se compraron y esta gestión tuvo que sacar fondos propios para rendir el subsidio”, aseguró.
Según el intendente, esta irregularidad le impidió al municipio recibir financiamiento para proyectos por más de 5 millones y medio de pesos.
“No estamos hablando de sospechas, si no de delitos comprobados”, insistió Bravo.