En 4 años se cerraron más de 60 mil causas penales
Corresponden al juzgado residual que comenzó a funcionar cuando se modificó la forma de investigar los delitos penales y supo acumular 128 mil expedientes relacionados con delitos graves que estuvieron a punto de prescribir en 2015; las causas más complejas continúan en proceso.
Entre 2014 y 2018, los expedientes relacionados con delitos penales, acumulados en los denominados juzgados residuales, pasaron de 80 mil a menos de 20 mil.
El dato fue aportado por el juez Pablo Pullen Llermanos, titular de los juzgados N°1 y N°2 habilitados para las causas que se iniciaron bajo la vigencia del antiguo código de procedimiento penal, derogado cuando se puso en funcionamiento un código nuevo, mediante la ley 5.623.
Este momento de quiebre, que se produjo en el año 2012 con la puesta en desuso del código viejo y la vigencia del nuevo, provocó una situación de incertidumbre que se mantuvo hasta 2015: los juzgados residuales, que habían acumulado todas las causas anteriores a la nueva forma de investigar los delitos, llegó a acumular 128 mil expedientes por delitos penales – muchos de ellos graves, como homicidios y robos – que tenían agosto de 2015 como fecha límite para resolverse o pasar a archivo.
Ante la insistencia de los jueces, que observaban una clara imposibilidad de resolver con justicia la cantidad de causas acumuladas, el Superior Tribunal de Justicia de Jujuy decidió que los juzgados siguieran habilitados para trabajar hasta que se resuelvan todas las causas.
Lo hizo a través de la acordada N° 140 del año 2015.
A partir de 2014, la reducción de las causas fue drástica, a partir de un mecanismo de terminación masiva de expedientes, propuesto por el propio juez Pullen Llermanos y habilitado por el Superior Tribunal de Justicia, que permitió la terminación de un importante número de causas.
“Con una resolución por ahí solucionamos 150 expedientes, que antes requerían uno a uno resolución. Si había que hacer eso, me llevaba ochos años”, explicó el juez, en declaraciones brindadas en Radio 2.
“Hoy queda un número reducido pero importante de causas que todavía están en trámite. Interrumpí la prescripción en un montón de expedientes de homicidio y delitos graves que tenían penas altas y se ha renovado el plazo. No pienso dejarlos”, indicó Pullen Llermanos.
La justicia penal en Jujuy atraviesa por una situación de colapso arrastrada por años, como consecuencia, según los especialistas, de un limitado aparato judicial que no logró contener el crecimiento exponencial de la población y de los delitos.
En ese marco, se definen miles de denuncias por hechos cometidos en las últimas décadas.
“Es conveniente que este juzgado continúe hasta la resolución de los mismos para no volver a redistribuir eso y que las causas caigan en un abismo y que no se resuelvan nunca”, consideró el juez.

