Así detenían a Milagro Sala hace un año
El sábado 16 de enero de 2016 Milagro Sala fue trasladad desde su domicilio en barrio Cuyaya, hacia la comisaría de la mujer, en avenida Bolivia del barrio Los Huaicos.
El gobierno provincial, que hacía poco más de un mes había cambiado de gestión, la denunció por instigación a cometer delitos y tumultos, entregando como prueba a la justicia filmaciones en donde se la veía a ella junto a un nutrido grupo de dirigentes dando indicaciones y coordinando el acampe sobre plaza Belgrano.
El argumento político para la protesta por aquellos días era un pedido de diálogo hacia las nuevas autoridades que ingresaban en Casa de Gobierno.
La gestión Morales impulsaba un registro de cooperativas sociales con el objetivo de controlar los millonarios fondos que recibían por parte del gobierno nacional.
La red de organizaciones sociales, que nucleaba a las cooperativas y lideraba Sala, se resistía y someterse a este control que impulsaba el nuevo gobierno. En el fondo había una disputa de poder que la dirigente perdería claramente.
Ya sin respaldo político ni financiero desde el gobierno nacional, la dirigente quedaba expuesta ante las denuncias que mucha gente había realizado por lo bajo durante sus años de poder y ahora se animaba a relatarlas frente a jueces y fiscales.
La causa por el acampe, de esta forma, se convertía en sólo una, la menor, por la que la justicia jujeña investigaría y apresaría a Sala.
Numerosos cooperativistas declararon en su contra por el manejo poco claro que hizo ella y su entorno durante casi una década de multimillonarios fondos que llegaron a Jujuy para construir viviendas.
Una investigación exhaustiva de la recién creada oficina anticorrupción registró 2.200 viviendas pagadas y no construidas, o construidas a medias, por las que inclusive se envió dinero en concepto de adendas, supuestamente para terminar de financiar las construcciones que ni siquiera habían sido iniciadas.
Los montos superan los 700 millones de pesos.
Así nació la denominada megacausa que investiga el desvío de esos fondos.
Si bien Milagro Sala no fue condenada aún por esos ilícitos, la justicia determinó sostener su detención por considerar que hay posibilidades de “colusión de testigos”, esto es, persuadir a los testimonios que declararon en su contra para que modifiquen su postura ante los jueces y retiren sus testimonios.
Esta decisión ha generado una polémica que marcó el año que lleva su detención, con una fuerte movida emprendida desde sectores afines al kirchnerismo para que sea liberada, desacreditando la posibilidad de que influya en los testimonios y calificando a Sala como una presa política.
Organismos de derechos humanos con rango internacional han pedido su liberación, aunque el gobierno y la justicia han rechazado sus pedidos por considerarlos parciales y carentes de información.
En el mes de marzo se espera la llegada de quienes de la comunidad internacional han reclamado la libertad de la líder de la organización Tupac Amaru, invitados por las propias autoridades provinciales, quienes están convencido que las pruebas y los justificativos para la estadía de Sala en prisión están ampliamente comprobados.
En el medio, se conoció en las últimas horas una nueva denuncia en contra de la dirigente, presentada en el ministerio público de la acusación, también relacionada con hechos corruptos en el manejo de dinero del estado.