Unos bomberos muy voluntarios…
Antonio Garzón, integrante de la institución, comentó a Radio 2 que la asociación cuenta con un cuerpo activo compuesto por dieciséis personas. Cumplen guardias de lunes a viernes, de 8 a 20 y están al servicio de lo que la comunidad pueda necesitar..
“Siempre estamos rastrillando el río. Antes teníamos dos caballos pero lamentablemente por falta de recursos tuvimos que devolverlos a la Policía. Es una elección de vida que hemos hecho, de estar cerca de la comunidad porque para eso hemos sido creados” dijo el bombero.
El tema se los recursos económicos es uno de los que más preocupa a los integrantes el cuerpo. La mayoría de los bomberos tiene un oficio, como técnicos en electrónica, soldadores, etcétera. Para mantenerse reparan artefactos de los vecinos como televisores o cocinas, y reciben como contraprestación, una pequeña donación. Con eso se paga la luz, se cargan los extintores y se hace frente a las distintas necesidades de la institución.
Consultado por la situación en el sector, a raíz de las lluvias de los últimos días, Garzón comentó que diariamente el jefe del cuerpo activo y personal del cuerpo, se constituyen en el lugar tres veces al día y comunican a los pobladores cómo está el río y se los advierte acerca de las precauciones que se deben tomar.
A pesar de usa tarea destacada y de tener doce años de vida, los bomberos de Punta Diamante no tienen autobomba, por lo que se ven limitados en su accionar. “Creo que ya es tiempo de que el gobierno tome en cuenta esta situación y haga las gestiones en Buenos Aires, para que nos provean de una autobomba o una camioneta para transporte de personal y equipos, para poder trabajar”.
Los interesados en colaborar con quienes desarrollan tan noble tarea, pueden hacerlo en dependencias del cuerpo, en Manzana 11 lote 4 de Punta Diamante.
En otro orden, los vecinos del sector denuncian que hay gente que arroja escombros y basura y con las lluvias se anega el lugar. Piden que alguien de la municipalidad proceda a retirar los para evitar males mayores, teniendo en cuenta que se acerca la época de lluvias.