Una mala praxis le causó daños cerebrales irreversibles
María José es una adolescente de 14 años pero tiene todas las características de un bebé. No habla, no camina y sufre de autismo, pero ella no nació así. Sus padres cuentan que María José nació en el Sanatorio Quintar en el año 2002 totalmente sana. Como era sietemesina, debía permanecer internada hasta alcanzar su peso ideal para poder irse con sus padres.
Pero un día cambió todo. Sus padres fueron a verla al sanatorio y la beba estaba toda entubada y en estado grave. Le había agarrado una fuerte infección y los médicos no sabía cómo lo había contraído. Ese virus finalmente le afectó al cerebro y le provocó una hidrocefalia que le generó fuertes daños cerebrales que luego le impidieron hablar y caminar hasta el día de hoy.
Con el tiempo, sus padres, Mariela Molicia y José Leithold, averiguaron que su hija contrajo ese virus por mala praxis de una enfermera. Allí fue cuando le iniciaron un juicio al sanatorio que luego ganaron, fue apelado y posteriormente confirmado por el Superior Tribunal Justicia. La Justicia determinó que se trató de un caso de mala praxis y lo afirmó en dos sentencias.
Sin embargo, esto nunca les sirvió a los padres de María José, debido a que tiempo después el sanatorio se declaró en quiebra y terminó cambiando la razón social del mismo, pasando a llamarse Sanatorio Los Lapachos.
Allí, Mariela y José iniciaron otro juicio con extensión de responsabilidades al nuevo sanatorio, del que aún no hay novedades. Sin embargo ellos afirman que se trata del mismo sanatorio ya que continúan trabajando los mismos empleados, los mismos médicos y los mismos socios y quieren que el sanatorio se haga cargo de su responsabilidad en el caso y que ello sirva para que no vuelvan a ocurrir casos similares.
En todo este tiempo, Mariela y José conocieron a mucha gente que ha sufrido casos similares en dicho sanatorio, pero que por una u otra razón nunca se animaron a hacer la denuncia correspondiente y el posterior juicio.
Por ello, los padres de María José –quien ya tiene 70 operaciones encima que solamente la ayudan a mantenerla viva- junto a los familiares de otros pacientes damnificados están organizando una marcha pacífica para reclamar por estos casos y lograr que el sanatorio reconozca su responsabilidad en los mismos.
La marcha se realizará el próximo viernes 9 de septiembre a las 18 horas que partirá desde el atrio de la Catedral y que seguramente llegará hasta el sanatorio.
Al respecto, Mariela, la madre de María José, comentó a Jujuy Al Momento que “mi hija tiene una hidrocefalia a consecuencia de una pioventriculitis que se contagió en el sanatorio por un virus que se llama klebsiella que ingresó al cuerpo de María José por la boca, se le estacionó en la cabeza y le produjo muchos daños cerebrales”.
“En su momento, los médicos del sanatorio no nos sabían explicar qué le había pasado a mi hija, no nos querían decir en realidad. Cuando María José ya tuvo el peso para operarla y ponerle la primera válvula, los mismos médicos me decían que iba a quedar postrada en una cama, que era mejor que no la operemos, que dejemos que se muera porque iba a ser una nena que iba a estar postrada, que no iba a hablar, que no iba a caminar, pero a pesar de todo lo que nos decían los médicos nosotros hemos decidido que le pongan la primera válvula”.
“A partir de allí, ella salió adelante pero empezó a tener múltiples cambios de válvulas, múltiples operaciones y empezamos a luchar para sacarla adelante con rehabilitación y con estimulación temprana. En la actualidad, ella tiene 14 años y no camina ni habla, usa pañales, es un bebé de 14 años”, señaló.
Asimismo, Mariela destacó que “nosotros venimos con esta lucha desde hace 14 años, aparte de tener ya dos sentencias ganadas. Las dos sentencias dicen que le hicieron mala praxis a mi hija. La sentencia dice que mi hija por manipuleo contrajo una klebsiella, que es un virus que está en la materia fecal y que la única manera de haber ingresado al cuerpo de mi hija es por medio de alguien que la manipuló con las manos sucias, porque ella lo único que tenía era una sonda naso-gástrica por donde se alimentaba. En la pericia y en las dos sentencias quedó comprobado que fue mala praxis”.
“Con la primera sentencia que nosotros ganamos contra el Quintar, ellos apelaron al Superior Tribunal de Justicia (STJ) y allí también quedó firme la sentencia y quedó comprobado que fue mala praxis”, dijo.
La madre de María José también puntualizó que “en medio de todo esto, luego de las dos sentencias ganadas, el Sanatorio Quintar se dio a la quiebra, supuestamente sigue en quiebra, y lo único que hicieron fue cambiarle el nombre justamente para eludir el juicio de mi hija y muchos otros más, para tapar o para no hacerse responsables del daño que han causado, yo creo que no soy la única persona que tiene un juicio contra el Quintar, creo que también hay otras personas pero no hablan, no dicen nada”.
“Nosotros cuando nos dimos cuenta de que el Sanatorio Quintar ya no existe, iniciamos un nuevo juicio con extensión de responsabilidades al nuevo sanatorio, porque en realidad es el mismo sanatorio, lo único que han hecho es bajarle el carte de Sanatorio Quintar y ponerle el cartel de Sanatorio Los Lapachos, porque no cambió nada allí, se aumentaron dos socios solamente pero siguen los mismos empleados y todo igual”.
“Ellos, con el poder que tienen, pretenden taparle la boca a la gente o eludir sus responsabilidades cambiándole la razón social al lugar”, indicó.
Por otro lado, la madre de la nena comentó que “mi hija hasta el día de hoy tiene 70 cirugías hechas, la última cirugía fue el día 29 de septiembre, gracias a Dios salió bien, ella tiene una hidrocefalia controlada pero lamentablemente ella siempre corre el riesgo de volver a ser operada porque tiene una manguerita, tiene un cuerpo extraño en su cuerpo que hace que drene el líquido de su cabeza. Lamentablemente siempre se va a volver a tapar, Dios quiera que no y que ande bien, pero mi hija no tiene cura, lamentablemente ella siempre va a tener que pasar por lo mismo y cada vez que ella se pone mal uno tiene que salir corriendo a otra provincia porque acá no hay un equipo de alta complejidad para tratar lo que ella tiene”.
“Por eso vamos a hacer la marcha pacífica para que el Sanatorio Quintar se haga cargo de lo que hicieron y que no haya más casos como el de mi hija”.
“Nuestra idea es hacer una marcha pacífica el día viernes 9 de septiembre a las 18 horas en la Catedral, juntarnos allí y convocar a todos los papás y a toda la gente que se vio afectada de una u otra manera por el Sanatorio Quintar, ahora llamado Los Lapachos”.
“Calculamos que a la marcha asistirán no menos de 500 personas, entre familiares, amigos y personas que siempre nos han apoyado con la enfermedad de María José”, sostuvo.
En tanto, el padre de María José, José Leithold, expresó que “principalmente queremos darle una buena vida a mi hija, porque la salud de ella ya no se recupera. Más que nada queremos que ya no vuelvan a pasar estos casos y si llegan a pasar, que haya gente que se haga responsables y no mediante maniobras políticas o amiguismos se cambien de nombre y sigan damnificando personas sin hacerse cargo”.
“Sabemos que detrás de esto hay muchísimos casos más que quedan en la nada porque la gente no dice nada, entonces ellos le siguen haciendo esto a todos, esperemos que esto les sirva como un escarmiento para que no vuelva a pasar porque vivir esto es muy duro”.
“Para mí esto es una burla, es como si yo fuera al registro civil, me cambio el nombre y sigo haciendo maldades como si nada. Yo creo que eso no tiene que ser así, tienen que haber leyes y gente que ampare esto. Es como si se burlaran de nosotros y encima siguen lucrando con la salud de la gente, siguen haciendo de las suyas como si nunca hubiera pasado nada”, concluyó.