Trabajadores de Zapla no aceptaron la conciliación obligatoria
“Fuimos ayer a la Secretaría de Trabajo porque habíamos sido citados a las 15. Acudimos junto con la empresa que mantiene una postura muy cerrada por lo que las negociaciones volvieron a fojas cero. Nos faltaron el respeto a nosotros y al secretario Miguel Morales; hay una postura muy cerrada de no querer llegar a un acuerdo con los trabajadores”, afirmó Aguirre.
El delgado hizo hincapié en la actitud intransigente de la empresa y destacó que los trabajadores siempre han estado dispuestos al diálogo. Antes había 7000 trabajadores; hoy somos 470. “El empresario que está a cargo (Taselli) no hace las inversiones correspondientes; no compra repuestos, no compra insumos, tiene más de 100 infracciones por salubridad, etcétera. Por las infracciones que tiene, Zapla ya tendría que estar cerrada. El año pasado después de la explosión que hirió a ocho trabajadores le dieron plazo de 120 días; ya pasaron pero no paso nada”, afirmó.
Por ahora los trabajadores siguen con sus medidas de fuerza, sin aceptar la conciliación pero concurriendo a cada reunión que sean convocados. “No hemos acatado la conciliación obligatoria porque sabemos cómo trabaja la empresa, que alarga todo días y días. Hemos dejado abiertas las puertas al diálogo y vamos a asistir a todas las reuniones. En la conciliación obligatoria los trabajadores tenemos que volver a trabajar y la empresa no tiene que despedir trabajadores”.
Víctor Aguirre explicó que otro de los reclamos que plantean es el pago de algunos adicionales que perciben otros trabajadores de esa industria. “A la UOM le reconocen varios adicionales que nosotros no cobramos, como insalubridad, título universitario, etcétera. Estamos pidiendo el mínimo porque siempre hemos estado debajo de las otras empresas metalúrgicas. El gerente lo único que hace es dar manotazos de ahogado porque no le queda otra y sólo y trata de desprestigiarnos ante la prensa.” Como ejemplo de la actualidad en Aceros Zapla, puso el caso de un ingeniero de planta con 30 años de servicio y gente a cargo, que está cobrando 4000 pesos.
Pidió a la sociedad que entienda la situación de los trabajadores y explicó que las medidas de fuerza obedecen a su necesidad de “hacer sentir y hacer ver la realidad de Zapala, una de las empresas más grandes del país en su momento”.
El delgado lamentó que los funcionarios y políticos no se acercan para ver qué pasa. “Desde la Secretaría de Trabajo nos dijeron que viendo la postura intransigente de la empresa, para qué van a convocar a nuevas audiencias”. Pese a ello, están abiertos al diálogo.
Finalmente, Aguirre manifestó que los trabajadores no descartan futuros cortes de ruta y acampe en Plaza Belgrano. Hoy habrá una nueva reunión con los trabajadores para debatir lo conversado ayer y seguir analizando la situación.
Una de las afirmaciones más categóricas del trabajador, es que “Esta planta está prácticamente desmantelada; la han vaciado y han hecho lo que han querido. Está trabajando sólo por la actitud de los trabajadores”.