“Tití Guerra” denuncia que se “plantó” un testigo en la causa Condorí
La organización asegura que los argumentos vertidos por el testigo son contradictorios, inconsistentes e infundados y que se intenta forzadamente incriminar a Marcos Guerra y Moisés Lavayén.
Los familiares de Marcos Guerra y Moisés Lavayén denunciaron mediante un comunicado de prensa que el representante del Estado en un tribunal de justicia “plantó” un testigo en la investigación que se sigue por el fallecimiento de Darío Condorí en Humahuaca el pasado 5 de septiembre.
La Organización “Tití Guerra” asegura esto porque “conforme surge de las pruebas rendidas en la causa se tomó valido y principal argumento en la acusación el testimonio de un integrante de la fuerza policial, un policía, cuyas manifestaciones en nada se condicen con lo sucedido aquel fatídico 4 de septiembre”.
Los argumentos contradictorios, inconsistentes, infundados y mendaces, vertidos por el testigo coadyuvan a alterar encubiertamente el suceso por el que se intenta forzadamente colocar a nuestros familiares en una situación delictual que no fue tal”, reza el comunicado.
Además afirman que “los hechos testimoniados por un efectivo policial resultan contradictorios, inconsistentes en cuanto a consignar con exactitud o no hacerlo relacionados con las ‘armas de fuego’, ‘la cantidad de disparos’, ‘el reconocimiento de las personas’, ‘la ubicación con respecto a las personas que disparaban’, ‘la conversación con las personas que tenían armas’; aspecto que constituyó la base fáctica que se tuvo por probada en esta instancia y que hubiese permitido demostrar la imposibilidad física de que el hecho haya ocurrido como se tiene establecido, así como también que Marco Guerra y Moisés Lavayen no fueron los autores materiales”, indican.
Asimismo, los integrantes de la organización indicaron que “las declaraciones vertidas no incriminan de forma directa a nuestros familiares y en cuanto a la declaración de un testigo referencial que indica a Marcos y Moisés como autores del ilícito no debe ser tomada en cuenta pues tiene como base meras conjeturas, estando revestida de una injusticia ostensible. Para nosotros resulta arbitraria, como consecuencia de su inverosimilitud o imposibilidad física de que haya sucedido tal como se determinó en sus declaraciones”.
“Estamos convencidos que se le dio letra al testigo, quien no reconoció en Rueda de Personas a las personas que el afirma haber visto, nos permite concluir que no fueron Marcos Guerra y Moisés Lavayen los autores del suceso, imponiéndose si la hipótesis de la confabulación para acusarlos falsamente”, sostienen.
Por último, en cuanto a un Reconocimiento Fotográfico que toma el Fiscal de las manifestaciones del testigo “plantado”, llevado a cabo sin la presencia de los abogados defensores de los acusados, sin necesidad alguna si ya estaban detenidos los supuestos acusados, “manifestamos que estas irregularidades o faltas de garantías con las que se ha practicado la misma, oportunamente influyeron en la valoración, en conciencia y en lo más íntimo de la función de juzgar. Entonces nos preguntamos y nos figuramos, ¿se le habrá dado al testigo en el momento de celebrarse el acta una orientación sobre quién podía ser el o los autores de los hechos, en el momento de reconocerlo fotográficamente?, ¿no se le habrá dado la imagen del así reconocido, como punto de referencia para los posteriores reconocimientos en rueda y en el juicio oral?”
Resaltamos que se trata la prueba cuestionada de un acto de carácter definitivo e irreproducible y por ser tal se debió notificar la realización de tal diligencia al defensor particular o de oficio y al no haberse procedido de tal manera Marcos Guerra y Moisés Lavayén estuvieron en tal circunstancia en un estado de absoluta indefensión. Con tal proceder se inobservaron las normas relativas a la intervención del imputado en el proceso lo que determina la nulidad de tal acto.

