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“Sin la complicidad de Fellner, no existiría Milagro Sala”

Con la dirigente tupaquera detenida, el secretario de Gobierno, Luciano Rivas, admitió que el próximo eslabón en la cadena de investigaciones por corrupción es el ex gobernador.

La transparencia y la condena de los hechos de corrupción son valores que el nuevo gobierno intenta reivindicar en el entendimiento de que la sociedad lo reclama.

La nueva gestión provincial, con Gerardo Morales a la cabeza, ha impulsado denuncias penales para que la justicia investigue el latrocinio que sufrió el estado durante la última década.

Sin embargo, la opinión pública demuestra tener cabal conciencia de que todos los males de la provincia no se terminan en Milagro Sala, ni la corrupción se erradica con su sola detención.

El desvío sistemático de dinero público nunca podría haberse perpetrado sin una red organizada con integrantes dentro del propio estado.

Esa es la razón por la que la gestión Fellner permanece en la mira de todos los que buscan condenar la corrupción en la administración pública.

En el seno del gobierno, aunque a veces sin demasiado énfasis, reconocen que las investigaciones judiciales, tarde o temprano, deberían repasar el papel del grupo de funcionarios que se fue el pasado 10 de diciembre.

En este sentido se expresó el actual Secretario de Gobierno, Luciano Rivas, quien apuntó sin dobleces contra el ex gobernador, a quien señaló como “cómplice” de Milagro Sala.

“Sin la complicidad de Eduardo Fellner no existiría Milagro Sala, no hubiese tenido la impunidad con que actuó y el estado de hecho paralelo. Es cómplice, es su creador. Es quien le dio el poder para que pueda actuar con la impunidad con la que actuaba”, expresó Rivas.

El funcionario fue más allá al afirmar que “junto a Cristina Kirchner son los ideólogos de Milagro Sala”.

Rivas catalogó como “histórico” que el Estado se constituya en querellante en una causa contra funcionarios. “Fiscalía lo está haciendo, demostrando que hay un Estado activo”.

Las denuncias, por el momento van en un solo sentido. En el gobierno confían en que tarde o temprano, las investigaciones y sus derivaciones alcanzarán a quienes tuvieron responsabilidades desde la política en el desguace del estado.