Siguen sin poder controlar el fuego en Finca La Lucrecia
Ezequiel Morales, responsable del cuerpo de brigadistas del Plan Nacional del manejo del Fuego, destacó que el fuego en Finca La Lucrecia, departamento Santa Bárbara está descontrolado .
“El fuego hoy está fuera de control, porque a la parte del medio, la parte más grande, no podemos ingresar porque las condiciones son extremas” explicó Morales a Radio 2, describiendo la situación a primera horas de la mañana.
La Brigada montó la base operativa en el destacamento de Vialidad ubicado sobre la ruta 1 antes de cruzar el río San Francisco, desde donde se desplegó el personal al sector de La Lucrecia en el que trabajan desde el sábado 25 personas
Ampliando detalles de la situación, sostuvo que “se hizo un intento pero el viento durante las tardes, empieza a rotar, así que todo el trabajo del día se pierde. Lo que estamos haciendo ahora, es estar en la ruta 1 y cuidar todas las casas de los vecinos del sector”.
Según evaluó Morales, si no llueve, el fuego podría afectar a más de 20 mil hectáreas. “Hoy está bajando mucho la temperatura y estamos esperando que el viernes se junte con la lluvia. Si bien no esperamos muchas lluvias, al bajar un poco la temperatura y aumentar la humedad nos va a dejar trabajar un poco más adentro y controlar los dos flancos que están activos” apuntó.
Recalcó que las altas temperaturas y el incremento de las llamas no dejan ingresar a los brigadistas ni al avión hidrante. “Está todo cubierto. El avión no puede operar porque no ve nada desde arriba y cuando baja se calienta por las altas temperaturas que hay abajo”.
La principal tarea que realizan actualmente es resguardar a los pobladores de la zona. “Estamos tratando de resguardar en su totalidad con maquinaria pesada y topadoras puestas por el Comité de Emergencia y están trabajando con nosotros. Tenemos cisterna con agua. Donde hay necesidad vamos con la gente, limpiamos los terrenos, alrededor hacemos algún ensanche de quema, para darle tranquilidad a la gente”.
Morales destacó que la escuela de La Lucrecia estuvo un par de días con las clases suspendidas, pero se van a reanudar mañana viernes y que el fuego está lejos de las zonas urbanizadas. “Las casas son bien sectorizadas, son pequeñas fincas, pero están a 5 kilómetros pero de la población urbana grande, todavía está lejos”.
El jefe de los brigadistas confirmó que se pidió ayuda al Gobierno de la Nación con personal para combatir este fuego. “Antes de ayer tuvimos dos incendios grandes fuera de lo que es la Lucrecia. Uno sobre la ruta 34 y el otro sobe el río San Lorenzo, en proximidades del Parque Nacional Calilegua y al vernos superados ampliamente, se decidió con la Dirección Provincial de Desarrollo Sustentable, pedir a la Nación traer más gente para poder hacer el recambio de personal, porque la brigada ya está hace varios días con incendios consecutivos. Estarán llegando el día de hoy o mañana temprano”.
Actualmente en la zona del ramal, hay veinticinco brigadistas y otros siete que quedaron en la base operativa para atender los incendios en las zonas urbanas, en la que hay un promedio de 5 a 10 incendios diarios.
Sobre el terreno donde se desarrollan los incendios, aclaró que se trata de un bosque secundario. “Se llama así a un bosque sucio, donde hay una mezcla de pastizales y arboleda, que después del frío y la helada que llegó al lugar y de la sequía que tenemos, hace que todo el material esté disponible y se queme muy rápidamente con cualquier fuente de calor que se produzca”.
Morales explicó que el trabajo de los aviones hidrantes no es nada fácil, porque no pueden operar solos. Nosotros somos los ojos del piloto en la tierra; somos los que hacemos la dirección del tiro. Muchas veces si alguna corriente de viento entra fuerte detrás del avión, hace que el agua se desvié del blanco que marcamos. En Jujuy tenemos sistema de apuntadores del avión, usamos bengalas de colores, hacemos que nos vean, les damos dirección y les damos exacto el momento en que van a lanzar el agua. Muchas veces ellos desde el aire no ven nada”.
Actualmente los aviones hidrantes están en la empresa Ledesma, en Calilegua que presta la pista y las cisternas de agua para aprovisionar y es una de las pistas más cercanas para esta zona.
En cuanto a la salud de los brigadistas, reconoció que hay varios que están afectando con las altas temperaturas. “El golpe de calor los afecta, pero todos los días son controlados por el SAME para ver cómo está el rendimiento físico, para no desgastarlos tanto y una vez que llegue gente de la Nación les vamos a dar un par de días de descanso”, finalizó.

