Secuestran carnes y embutidos en Alto Comedero
Tras denuncias realizadas por vecinos de Alto Comedero, por la indebida comercialización de carnes, la Dirección de Seguridad Alimentaria del municipio capitalino, realizó diferentes operativos de secuestro de esta mercadería.
El director de Seguridad Alimentaria, Santiago Jubert, en diálogo con Radio 2, destacó la realización de distintos operativos en el Barrio Alto Comedero, especialmente en el sector comprendido entre las avenidas Marina Vilte y Carahuasi, que cubren los sectores B-6 al B-2.
Allí se detectó gran cantidad de carnes chorizos, achuras y algunos derivados, sin declarar y sin contar con la documentación sanitaria correspondiente. Por es emotivo, la Dirección realizó el decomiso de toda esa carne, y la mercadería que no estaba con inspección veterinaria.
“En muchos de los comercios que están ubicados en este sector, al estar en lugares alejados, creen que pueden evadir los controles o que nunca va a pasar nada, pero tenemos un pedido del intendente que es resguardar la salud o la alimentación de los vecinos y por eso los operativos”, dijo el funcionario en el programa Viva Jujuy.
En todos los casos donde se intervino, se realizó el decomiso de la mercadería y se aplicó una multa de 65 pesos por kilogramo de carne no declarada, según especificó Jubert. “Después hay un proceso donde el Juzgado de Faltas, nos indica si debemos realizar la clausura por falta de documentación, por falta de voluntad de los comerciantes de cumplir con las exigencias de las ordenanzas vigentes; nosotros cumplimos con nuestra responsabilidad de resguardar la salud de los vecinos y luego los intereses municipales” especificó.
Sobre las constantes denuncias de los vecinos por el mal manejo de carnes y la pérdida de la cadena de frío, afirmó: “Tenemos anotadas las patentes de los vehículos, y estamos investigando. Muchas veces no podemos actuar porque no tenemos el poder de policía, salvo que lo encontremos justo en el momento que se está haciendo la entrega de la carne. El trabajo lo estamos haciendo y tenemos un equipo responsable que se está dedicando a todo eso”.
Destacó que en su gran mayoría es carne de vaca. “Inclusive tenemos denuncia de carne de caballo que ingresó a la zona. Entonces, nosotros trabajamos, tenemos un grupo de amigos que comentan como ingresan la mercadería, vamos al lugar, hacemos la inspección correspondiente, y si se detecta la anomalía se hace la intervención, decomisando mercadería, haciendo multa”.
Jubert agregó que en muchos casos hay desconocimiento de los vendedores o fabricantes para cumplir con las ordenanzas en vigencias. “Lo que pasa es que no se inscriben como introductores, no declaran que ellos fabrican los embutidos. No tienen el control veterinario de la municipalidad como corresponde, que es la tasa de inspección veterinaria y eso motiva a que inmediatamente se decomise los embutidos. También hay algunos casos donde se utiliza algunos químicos que no corresponde, como el sulfito, que es algo que está prohibido por el Código de Seguridad Alimentaria. Nosotros nos preocupamos en esto y pedimos a los vecinos que hagan los reclamos, que nos sirve, porque así podemos armar nuestro trabajo”.
En cuanto al consumo de alimentos de venta en la vía pública, destacó que “tiene que ver con la necesidad de la población y después tenemos un gran problema con quienes tienen esta necesidad, porque no respetan las normas porque se sienten protegidos por algunas organizaciones o instituciones que siempre se hacen presentes cuando nosotros hacemos los operativos correspondientes. El viernes pasado realizamos operativos en el centro, el jueves Control Comercial también, hizo operativos y tuvieron muchos inconvenientes”.
En este sentido, recalcó la falta de apoyo de la provincia para ser más efectivos en los controles. “El trabajo lo hacemos. La asistencia la hacemos pero tenemos lugares donde ni siquiera nos acompaña la provincia, como la zona de la Terminal. No podemos conseguir que la Policía nos acompañe, la Gendarmería, para hacer el control, porque esto tiene que ver con todos. En Seguridad Alimentaria tenemos que ver con todo lo que sea alimento, pero tenemos problemas porque se sienten amparados por organizaciones. No es que lo están cubriendo, sino que van a la necesidad y al impacto social que salta cuando uno va a levantar algún puesto que no está autorizado y que la sociedad o los vecinos se ponen del lado de la gente”.
Mencionó como ejemplo el caso de un vendedor de la Plaza Belgrano. “Frente a la Policía, tenemos un vendedor. Cada vez que vamos a sacarlo, toda la sociedad y la policía lo defiende y tenemos grandes problemas en la plaza porque todos los vecinos viven denunciando la existencia de roedores”.
Recalcó en este caso, “no puede vender donde porque no tiene agua potable. Cobro, le doy los bizcochos, le doy el café, etcétera. Es la falta de higiene que hay en el trato del alimento, y la sociedad no ve eso y consume igual”.
Finalmente hizo un llamado a la sociedad, para que no consuma estos productos. “La sociedad es la culpable, porque es la que consume un sándwich, un café, y después cuando le hace mal, culpan al municipio. Nosotros tenemos una responsabilidad. Que se queden tranquilos porque vamos a realizar operativos, tenemos una colección de carros secuestrados, pero no damos abasto, aparece otro, y otro”.

