Se hace sistemática la sustracción de información del periódico Lea
Los temas de la realidad cotidiana que se investigan, se analizan y se presentan como noticias del medio, son reproducidos luego en las páginas de este periódico violando todo principio ético periodístico, como ya lo hicimos notar anteriormente.
El Multimedio Canal 2, abordó días pasados varios temas de suma relevancia para la sociedad, como las restricciones impuestas al profesor de Educación Física Sergio González, que fue impedido de enseñar la lengua quechua y cocina rústica. Por otro lado, se hicieron públicas las denuncias de personal del Hogar Guillermón por los mal tratos a los abuelos y avanzando en una investigación, se dejó al descubierto que las autoridades de ese centro de la tercera edad, se quedaban con las pensiones de los abuelos. Finalmente se abordaron con total responsabilidad, las declaraciones del Ingeniero Edgardo Sosa sobre la inacción del gobierno de la provincia en cuanto a la necesidad de resguardar el patrimonio paisajístico y cultural de la Quebrada de Humahuaca declarado como Patrimonios de la Humanidad.
Todos estos temas se analizaron en los distintos programas periodísticos de Radio 2 y en informes especiales en Canal 2 Noticias y luego fueron volcadas a nuestro diario digital Jujuy al Momento. Precisamente, de éste último medio se tomó toda la información e incluso fotografías para ser reproducidas impunemente por el periódico Lea, sin ningún tipo de permiso o autorización expresa.
La Academia Nacional de Periodismo, en un análisis de de la función de la noticia de hoy, destaca que “en materia informativa ya no es unidireccional, sino multidireccional e interactivo. La información no circula ya sobre la base de una relación ordenada y esquemática entre el hombre de prensa y sus lectores. La información asume hoy la forma de un torrente incontenible, que se traslada de un emisor a otro y retroalimenta permanentemente.
Agrega que “La interacción entre la prensa gráfica y los medios electrónicos ha adquirido una vitalidad extraordinaria, a la que se suma la creciente tendencia del público receptor a convertirse a su vez, en emisor u opinante, como se advierte con el incremento de las secciones de cartas de lectores en la prensa gráfica y con el torrente de llamados telefónicos a las emisoras de radio y TV. Como resultado de ese vigoroso proceso interactivo, la información se comporta, por momentos, como un potro irrefrenable que galopa por las pistas informáticas y que nadie parece en condiciones de controlar”.
“Una información descontextualizada puede convertirse, aún sin la intención expresa de quien la transmite, en una información falsa o inexacta. En un medio sobresaturado de informaciones que se multiplican por la propia dinámica de la infraestructura tecnológica que le sirve de soporte y que muchas veces colisionan entre sí, el periodista debe ser más que nunca el profesional lúcido capacitado para ordenar, evaluar y dimensionar las informaciones en función de su preciso valor. Los imperativos éticos: El trabajo de los trabajadores de la prensa, a la luz de los imperativos éticos que emanan de su vocación profesional, debe servir a la comprensión de una realidad muchas veces esquiva y contradictoria y debe proporcionar a los receptores del mensaje periodístico los elementos que lo pongan a resguardo de la deformación, la exageración o la confusión, provocadas –a menudo- por la falta de un procedimiento informativo sereno y eficaz. Elaborar contextos darle al público la brújula que le permita poner orden en el escenario informativo cotidiano: ese es el desafío ético del periodista en los agitados tiempos que corren y deben saber hacerlo sin retacear, no recortar en lo más mínimo el caudal de noticias que trascienden al público simplemente, adicionándole a cada suceso el análisis interpretativo y contextualizador que ayude a su mejor comprensión. Para hacer honor a ese compromiso, el periodista cuenta con algunos instrumentos tan antiguos como fundamentales: su sentido ético, su inteligencia analítica, su vocación se servir a la verdad. Esas armas deben serle suficientes. Todo lo demás le serás dado por añadidura”.
Es por esta razón que insistimos en que se debe respetar la fuente de información, el trabajo de otros medios periodísticos y transmitir o retransmitir con total responsabilidad un hecho noticioso, no como lo hace el Periódico Lea con el tradicional cómodo “Copy and Paste” o “Copie y pegue”, la manera más despótica de hacer periodismo.