Recuerdan a "Pato" Condorí en el día de la “dignidad” del pueblo humahuaqueño
Para el pueblo de Humahuaca, hoy también se celebra el “Día de la dignidad”, porque en una pueblada se defendió los recursos naturales, como la tierra y la vivienda del Humahuaqueño.
En la edición del 16 de septiembre del 2012 del Diario Clarín, se hacía referencia a “cómo operan las patotas del poder” en Jujuy, en relación a la muerte de Luis Darío Condorí cuando la Agrupación “Titi Guerra” intentó tomar un predio en la ciudad histórica. Allí quedó al descubierto o se desnudó la complicidad policial y del gobierno jujeño en la apropiación de tierras.
Para muchos humahuaqueños no solamente se evitó la toma de estas tierras, sino también se hizo respetar la “dignidad” de quienes ancestralmente viven allí y los valores que tiene el pueblo para defender su legado.
Miriam Vilte, es la madre de Pato Condorí y todavía lleva el dolor de haber perdido a su hijo de 28 años en una fatídica tarde. “Hace dos años, sufrimos en nuestra familia el horror de saber que Luis, en horas de la tarde dejaba de existir” afirmó en diálogo con Radio 2.
La jornada de recordación a Luis Darío Condorí comenzó con una misa y un responso; luego el acto que se realizó en el acceso sur de la ciudad, organizado por la Municipalidad en memoria a la dignidad humahuaqueña y pidiendo justicia por el asesinato de Darío.
La causa iniciada por la muerte de Condorí y donde hay dos personas acusadas por el asesinato, está a la espera de ser elevada a juicio. “Estamos esperando hablar con el doctor Rivas para dar a conocer cómo se encuentra actualmente la causa”.
Como revela Clarín, esa toma de tierra desnudaba una feroz puja de negocios inmobiliarios con patotas avaladas por el poder político. “La muerte de Luis Condorí fue el resultado de una toma de tierras por encargo, a precio vil” recalcaba el matutino porteño.
Ese 5 de septiembre del 2012, a temprana hora llegaba a Humahuaca un grupo de alrededor de 40 o 50 personas por distintos medios, incluido un colectivo. Inmediatamente empezaron a adueñarse de un predio ubicado en el acceso a la ciudad, más precisamente perteneciente a la familia tradicional de ese lugar, de don Felipe Urbina.
Ya instalados allí y luego de golpear a familiares de Urbina, comenzaron estas personas a limpiar el predio y cercarlo. Pero en horas de la tarde, el pueblo enterado de lo que sucedía y avisados por una radio comunitaria, salió en defensa de la familia Urbina y ser armó una pueblada que directamente cercó y obligó a los “usurpadores” a retirarse del lugar.
Pero en una reacción desesperada y al verse acorralados por los pobladores, alguien del grupo de la organización Titi Guerra, extrajo un arma y desde el colectivo donde se habían refugiados, comenzó a hacer disparos.
Una de esas balas alcanzó a Darío Condorí, que ocasionalmente transitaba por ese lugar, de regreso a su casa. En un momento el joven empezó a desvanecerse, los ojos se le pusieron blancos, sus manos dejaron de sostener el estómago y cayó al suelo de piedra y polvo. Su hermano Manuel, junto a otros, alcanzó a llevarlo hasta un auto. Veinte minutos después moría desangrado en el hospital de Humahuaca.
Pato Condorí, tenía 28 años era padre de tres hijos, guía turístico desde la infancia, un hombre simple que tenía sueños y entre esos sueños era la de tener su propia casa.
Hoy desde las 20 se hará un festival homenaje a Luis Darío y a todo el pueblo que salió en defensa de esas tierras. “Para nosotros los humahuaqueños, fue una jornada especial porque se hicieron respetar con esta organización Titi Guerra que vino a usurpar estas tierras y allí se ven los valores que tiene el pueblo para salir a defender lo que es nuestro” dijo la mamá de Condorí.