Recordaron los detenidos y desaparecidos del golpe de 1976
Miles de integrantes de organizaciones sociales, legisladores provinciales y nacionales, integrantes de agrupaciones humanas y comunidad en general, participaron del acto por Día de la Verdad, la Memoria y la Justicia.
El escenario de concentración fue el monumento ubicado en el acceso sur de la ciudad, donde se recordó un nuevo aniversario de golpe cívico militar de marzo de 1976.
El reconocimiento y recuerdo a las víctimas de esa terrible época de los argentinos, fue acompañada por la emotividad de los familiares de detenidos y desaparecidos, como así también de quienes sufrieron las consecuencias de esta toma de gobierno.
En referencia a la fecha el diputado Baca destacó que “recién cuando ha transcurrido demasiado tiempo, la hora de la justicia ha llegado para el terrorismo de Estado -que comenzó antes del 76 y fundamentalmente para los actos inhumanos y atroces que se cometieron como parte de un plan sistemático a partir del golpe”.
Agrego, “que la conmemoración del Día de la memoria, verdad y justicia tiene en primer lugar el sentido de un homenaje para las víctimas, que fueron perseguidos, encarcelados y desaparecidos por causa de sus aspiraciones de construir una sociedad más solidaria, más igualitaria y justa”.
“Luego de la conmemoración también tiene que servir para revalorizar la democracia y destacar las deudas que hoy se mantienen en materia de los derechos humanos: el derecho al agua, a una educación que asegure igualdad de oportunidad, a una salud pública de calidad, a que los recursos de la política social no sean usados para someter a sus beneficiarios, a vivir en un ambiente libre de contaminación y participar de la gestión y de los beneficios de los recursos naturales, el derecho de las mujeres y de las minorías sexuales, de las comunidades campesinas y aborígenes, con muchos otros, son una agenda actual y pendiente” recalcó ya haciendo alusión al día después de las celebraciones.
“Pareciera que es más fácil ver las violaciones que sucedieron en el pasado que las que suceden en el presente. Cuando siempre es necesario actuar sobre el presente, solucionar los problemas antes que castigar a los responsables muchos años después y cuando ya los daños han sido sufridos” añadió.
“La gran lección de la fecha es que no hay perdón posible para los dictadores. Ni para quienes se asocien con los dictadores, ni para quienes cumplan sus órdenes. Enseña que, por más poderoso que pueda pretenderse aquel que lleva a cabo desde el Estado delitos contra la humanidad, la lucha nunca estará perdida porque no habrá derrota, pequeña o grande, que sea definitiva. Los opresores que nunca van a sustraerse definitivamente de la justicia”.
Finalmente dijo que “es la conquista y la causa del homenaje que también debemos a las mujeres, hombres, ancianos, adolescentes y niños, que tuvieron que sobrellevar la mayor de las pérdidas, la de un hijo, un esposo o un padre y se encontraban solos y amenazados, y así y todo enfrentaron a una máquina de muerte, una organización que se habían apropiado del Estado y cometían hechos atroces. Los juicios que se encuentran en trámite son la culminación de esta lucha que emprendieron y llevaron a cabo, a pesar de desgarramientos personales y en la más absoluta inferioridad, para que no prevalecieran la injusticia, el olvido y la mentira”.

