Piden que se efectúe juicio oral por supuesto caso de mala praxis en Libertador
En 2006 Pablo Fuenzalida fue internado en el Hospital Oscar Orías con apendicitis. Por un error de diagnóstico fue atendido por una infección urinaria, lo que derivó en su posterior deceso. Hay cuatro médicos procesados.
En el año 2006 el joven Pablo Fuenzalida de 26 años de edad fue internado por una apendicitis en el Hospital Oscar Uría de la ciudad de Libertador General San Martín. Inexplicablemente, Pablo fue atendido por una infección urinaria que no presentaba por los médicos de dicho nosocomio.
Como consecuencia de ello y de que la apendicitis que presentaba no fue atendida a tiempo, ésta se convirtió en una peritonitis y en una posterior infección que también fue desatendida por el médico cirujano, provocando su posterior deceso.
La familia Fuenzalida realizó una denuncia por “mala praxis” a los médicos que atendieron a Pablo, la Justicia inició la investigación y 18 médicos resultaron imputados por el hecho. Posteriormente, sólo cuatro de ellos fueron procesados: Diego René Ramos (médico), Mariela Lidia Elisa Núñez (jefa de guardia), Alicia Roxana Gira (médica residente) y Guillermo Mariano Dionisi (médico cirujano). La causa está caratulada como “Homicidio culposo y omisión de los deberes de funcionario público”.
Después de siete años, aún no se realiza el juicio oral y público para juzgar a los procesados. Lo que pide la familia Fuenzalida es que este juicio oral se efectúe lo más rápido posible y acusan al juez que entiende en la causa de dilatar esta situación.
Al respecto, el abogado que patrocina a la familia Fuenzalida, Dr. Gonzalo Scardiglia, aseguró a Jujuy al Momento que “estamos en la instancia final que es la espera del proceso penal, estamos peticionando hace más de un año ante la Cámara Penal del Dr. Burgos el pedido de audiencia vista de causa, que es el juicio oral propiamente dicho. Hace muy poco ptresentamos una recusación al magistrado por una denegación y retardo de justicia en la cual él nos dijo que no correspondía la denegación, que el retraso de la justicia era porque él tenía otras prioridades”.
“Si el juez va a continuar en la causa, lo que queremos con la familia Fuenzalida es que esto se termine, hace más de siete años que estamos esperando en este momento. Las pruebas que están en el expediente están todas producidas. La última prueba fue que los defensores de los médicos presentaron distintos tipos de preguntas al forense que hizo la autopsia de Pablo, que fue contestada en tiempo y en forma. Es decir, que en el expediente no hay más nada para producir. Lo que nosotros peticionamos públicamente es que se nos dé la audiencia”, explicó.
El Dr. Scardiglia recordó además que “el caso de Pablo fue un caso típico de apendicitis que fue tratada por un error de diagnóstico al principio, cuando él ingresó lo trataron por una infección urinaria, es decir por una patología que no tenía nada que ver con una apendicitis. Con el correr del tiempo, a los cuatro días, se convierte en una peritonitis, lo operan de urgencia donde intervinieron, entre médicos residentes y médicos de planta, 18 médicos que en principio fueron imputados todos”.
“En el transcurso de la investigación se descubre que habían sido responsables cuatro médicos que fueron procesados, dentro de los cuales estaba el médico de planta que fue el que lo vio a Pablo al principio y que es el que hace un error de diagnóstico”, señaló.
Y subrayó que “luego terminó en manos de un cirujano que, en vez de sacarle el foco infeccioso, directamente no lo hace y lo deja. Esto es lo que dicen los considerandos del fallo que el Juez de Instrucción en Primera Instancia, Dr. Argentino Juárez, y finalmente se procesa. Esto se recurre por los defensores de los médicos en las distintas etapas, llega hasta el Superior Tribunal de Justicia, se confirma el procesamiento del Juez de Instrucción y estamos en esta instancia después de muchos años esperando que se nos dé la audiencia y que llegue a buen puerto”.
Por su parte, el padre de Pablo, Rubén Fuenzalida, comentó que “en realidad es una lucha muy intensa moral y psicológicamente, pero mi lucha es inclaudicable por la situación en que lo atendieron a mi hijo en el hospital y le provocaron la muerte. A él se le ha negado la derivación y los estudios de laboratorio. Después de cuatro días recién lo vio un cirujano, es aberrante el procedimiento que hicieron con mi hijo”.
“El día de la operación ni siquiera nos comunicaron de qué lo iban a operar, después de que lo operaron nos dimos con que a mi hijo le había dado una peritonitis, cuando ellos ya tenían que haberlo derivado en 48 horas. Lo que yo pido es que se castigue a los médicos culpables que le han provocado la muerte a mi hijo”.
“Además, ya hice una nota y le mandé una carta a la señora Presidenta para que tome interés y conocimiento de la situación del caso de mi hijo, esto se da porque sigue habiendo abandono en los hospitales, la atención en el Hospital Oscar Orías sigue siendo la misma. Creo que al Gobierno en ningún momento le interesó la situación de los hospitales”, concluyó.

