Palpalá: feriantes se enfrentaron por un lugar en “la feria de los viernes”
En horas de la mañana, sobre Ruta 66, a la altura del barrio Santa Bárbara y 18 de noviembre, en donde está ubicado el predio que se utiliza para la venta de productos que exhiben los feriantes de la ciudad de Palpalá, se produjeron serios incidentes entre ambos sectores.
Estos atropellos, que se producen todos los viernes de cada semana, se convirtieron en costumbre en la ciudad siderúrgica. Una historia de nunca acabar.
En esta oportunidad, los feriantes de diferentes departamentos de la provincia quisieron avanzar por el acceso principal de la ciudad de Palpalá, sin embargo, allí se encontraban los viejos feriantes que reclamaban e impedían el acceso a sus colegas de otros lados.
Al tratar de ingresar los feriantes, que semanas atrás ocuparon el predio del barrio 18 de noviembre, se produjeron graves enfrentamiento entre ambos sectores.
De ambos lados se arrojaron piedras, como viene sucediendo viernes a viernes. Además de las agresiones verbales entre los protagonistas, hubo golpes de puño y golpes con algunos objetos contundentes.
En tanto, la policía de la localidad aledaña a la capital no presenció la disputa entre los feriantes.
Por otra parte, cada vez que algún vehículo de algún trabajador de la feria quería ingresar a la ciudad, sus otros colegas empezaban a arrojar piedras y otros elementos que encontraban a la vista.
En el medio del caos se encontraban vecinos y estudiantes que intentaban ingresar al departamento para continuar con sus actividades habituales.
Minutos más tarde del enfrentamiento, un efectivo policial se hizo presente en el lugar con la intención de apaciguar la situación y finalmente logró que los estudiantes que estaban ubicados en el interior del acceso de la ciudad por la parte sur lograran ingresar.
Luego, los feriantes visitantes lograron ingresar al barrio Santa Bárbara y se ubicaron a cien metros del lugar tradicional de la “feria de los viernes” para armar sus respectivas arpas.
Ya en ese momento, se encontraban en el medio de toda la dramática situación, efectivos de caballería e infantería, que intentaban calmar las circunstancias para evitar mayores enfrentamientos.