Oscar Insausti recordó la gesta de 1810
Las siguientes fueron las palabras de Insausti:
Evocamos una vez más uno de los días más importantes de la historia argentina; un nuevo aniversario del 25 de mayo de 1810. Con la Revolución de mayo se inicia un proceso de emancipación extenso y complejo, que llevará muchos años y que sin lugar a dudas alcanzará su punto más importante con las Declaración de la Independencia en Tucumán en 1816, aunque requerirá de unos años más para consolidarse en forma definitiva.
Ese proceso se sostuvo sobre el fuerzo y el sacrificio de todo un pueblo que decidió abandonar su condición de colonia para construir una nación libre. Un proceso concebido por los pensadores de mayo como Moreno y Castelli, formados en las luces de Chuquisaca, y que requirió de la enorme valentía y talento de grandes jefes militares, de ejércitos y cañones, pero que fundamentalmente fue un proceso que se encarnó en cada hombre y en cada mujer de esta tierra.
Jujuy fue parte viva de esa rica historia; no se mantuvo indiferente. Fue protagonista central de la lucha por la Nación y la libertad. Los idearios de aquellos hombres, de construir un autónomo destino, de ser autores e intérpretes de su realidad, se encuentran presente en todos nosotros. Forman un delegado indeleble de nuestras mejores tradiciones.
Pero en aquellos días de mayo también estuvo presente el germen de la democracia. El acta del 25 de mayo, del Cabildo de Buenos Aires, no solamente refiere a la constitución de un primer gobierno patrio. También refiere y proclama que la autoridad de los gobiernos proviene del pueblo y al pueblo retorna, principio esencial y básico de la idea moderna y actual de soberanía.
Además esa acta preveía instrucciones precisas a los miembros de la Primera Junta, y reservaba en el Cabildo la facultad de controlar el cumplimiento de esas instituciones. Imponía a los funcionarios el deber de hacer públicas sus gestiones y se reservaba también la posibilidad de separarlos de sus cargos en caso de que se apartasen del mandato del Cabildo. Estableció derechos y garantías frente a la potestad tributaria y a la autoridad siempre proclive a incurrir en algunos excesos.
Previó un proceso de representación política para las ciudades del interior, para permitir escuchar el sentir y la posición de todos aquellos que se quisieran expresar. Sobre esas premisas se construyó la Patria y se construyó luego la idea actual de Nación. Por eso cuando rememoramos un 25 de mayo, no solamente acumulamos y referimos a datos cronológicos de la historia grande argentina. Cuando nos juntamos para conmemorar un 25 de mayo reafirmamos los ideales de igualdad y libertad a los próceres a los que les rendimos homenaje y también reafirmamos sus valores. Los valores de esfuerzo, del sacrificio, la dedicación, y esos valores son los que tratamos de recordar cada año al pie del monumento al General Belgrano.
Una vez más venimos como todos los años a pedir que cada uno de nosotros reafirmemos el compromiso y la decisión de sustentar esos valores, para construir el presente y para proyectar el futuro al que todos aspiramos.