Jujuy | Jujuy

Muerte y disturbios en el Penal

La unidad penitenciaria N°1 ubicada en barrio Gorriti se vio convulsionada en la jornada de ayer, tras la aparición sin vida de un interno en el interior de su celda.

Se trata de Nelson Mariano Cardozo, de 21 años, quien llevaba alojado más de dos años en la penitenciaría, procesado por homicidio calificado por el número de integrantes y alevosía.

La primera información surgida desde el propio servicio penitenciario habla de un posible suicidio, aunque el escueto comunicado no se animaba a confirmar tal versión.

Las dudas en torno a la muerte de Cardozo alteró el clima dentro y fuera del penal.

Los otros presos impulsaron una suerte de motín en la unidad, mientras que sus familiares, alertados por ellos mismos, se hicieron presentes en el ingreso de la institución carcelaria, nerviosos por las versiones de lo que ocurría adentro.

Los agentes del servicio penitenciario se apresuraron a contener los desmanes y hubo heridos.

El nivel de tensión fue en aumento con el correr de las horas. El hermetismo respecto de la muerte de Cardozo alteró el ánimo de los familiares de los presos que aguardaban afuera del penal. Uno de ellos intentó arrojar una bomba de estruendo contra la guardia que custodiaba la puerta de acceso y literalmente se voló la mano.

Poco después, para completar el cuadro, la justicia intervino y cuestionó la actuación de las autoridades del servicio penitenciario.

En conferencia de prensa, el fiscal de investigación habilitado, Gustavo Araya, comunicó la orden de detención contra el subdirector de la unidad, 7 agentes y 2 internos.

El motivo esencial de la decisión del fiscal estuvo dado por la demora por parte de las autoridades de la penitenciaría en comunicar el deceso de Cardozo.

Según la versión inicial el cuerpo fue hallado a las 12, sin embargo el fiscal no supo del hecho hasta tres horas después.

Además, el comunicado oficial de la institución ya deslizaba la posibilidad de un suicidio, sin haber realizado una autopsia. Esto motivó que la justicia sospeche de su desenvolvimiento.

En las últimas horas de ayer y las primeras de hoy el clima presentaba una tensa calma en los alrededores de la Unidad.

Un fuerte operativo fue dispuesto para contener versiones de movilización de todo tipo, que hacían trascender allegados tanto de los presos como de los agentes detenidos.

El objetivo, evitar nuevos incidentes y garantizar la paz.