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Monseñor Olmedo reconoció que “hay lugares del norte donde Pablo Escobar es un ídolo”

El Obispo de Humahuaca, Pedro Olmedo, dejó al descubierto cómo opera el narcotráfico en el norte jujeño y lo comparó con Santa Fe: “La misma problemática pero con píldora más chiquita y que causa más daño” aseguró.

El prelado mantuvo un extenso diálogo con Radio Mitre de Capital Federal y allí hizo una radiografía realmente tremenda de esta realidad, habló de la complicidad de las fuerzas de seguridad, y de lo difícil que se pone la situación en la zona norte.

“La frontera con Chile, con Bolivia, la zona de las yungas y valles salteños, siempre fue un lugar de tránsito. Pero últimamente se ha incrementado mucho y lo peor es que ya no pasa, sino que se ha quedado, en nuestro pueblo, en nuestras comunidades, en las zonas con más población de jóvenes, que es la zona que está sobre la Ruta 9, especialmente en La Quiaca, Abra Pampa, y Humahuaca. Allí hay muchos jóvenes porque hay colegios secundarios” aseveró en conversación con Alfredo Leuco.

Según el obispo, la droga y el narcotráfico atacan a los sectores jóvenes más vulnerable. “Teníamos toda la población en la zona rural, casi un 75 %, ahora tenemos el 70% en la zona extra urbana que la llamamos. Realmente la droga se aferra, como digo ‘al perro flaco todas las pulgas agarra’. Estos son jóvenes que no tienen muchas expectativas, muchas esperanzas, mucha salida laboral; hay todo un sistema de pobreza estructural, a pesar de los esfuerzos que se hizo. También la familia se ha deteriorado mucho y se están creando hechos que no son típicos de la gente nuestra, que es una gente pacífica, una gente muy tranquila. Sin embargo está haciendo mucho daño este tumor o este cáncer de la droga, con los traficantes de la vida y de la muerte de la gente”.

Olmedo recalcó que esta realidad se está trasladando a zonas inhóspitas de la Puna jujeña, como La Quiaca, Humahuaca o Abra Pampa, donde hay mucha violencia, suicidios, tráfico de niños. “Agarra a los más frágiles y lo que más duele es que está llegando a zonas adentro de las montañas, en pequeñas comunidades donde funcionan los secundarios virtuales, en lugares donde se nuclean y hace daño. Esto viene hace mucho tiempo; hemos hecho marchas, manifestaciones, hemos tenido el apoyo del Papa Francisco, nos mandó mensajes, no aflojamos, pero esto sigue avanzando y expandiéndose”, destacó.

La problemática no sólo se traduce al consumo sino también al tráfico. “Ante estas necesidades que hay, mucha gente se larga a hacer de camello, se la ponen fácil, después la atrapan y no pueden volver atrás. Uno tiene mucha experiencia de la gente que te cuenta como ha sido y realmente es muy doloroso y está haciendo mucho daño”.

Mucho se ha discutido en los últimos tiempos acerca de la conveniencia o no de poner en el aire una serie televisiva como la que relata la vida del mayor narcotraficante, el colombiano Pablo Escobar. Días pasados, Olmedo dijo en una radio de Humahuaca que hay lugares de nuestro norte donde, Escobar es un ídolo.

Consultado por esas declaraciones, el obispo humahuaqueño  respondió: “Yo creo que la gente lo está viendo como una cosa que le llama mucho la atención”, y se ha convertido en una “estrella”; para muchos en un ídolo. “Es como darle veneno a quien ya está envenenado. Yo creo que es muy fuerte esto; sabemos muy bien que nuestros jóvenes necesitan modelos de identificación y los modelos que estamos fabricando y vendiendo son estos. Está todo mezclado, lo religioso, la bondad, lo social, con los medios ilícitos, con la muerte de por medio y a mucho chicos, esto lo atrae. Están jugados en muchas cosas y te da un poco de miedo de eso, de que se use un modelo o que fabricáramos un modelo medio raro” apuntó.



Reconoció además que esta situación “fomenta esta infección de este tumor”. “Después un poco se agrava con el paso de la droga. Ayer decía en una radio, lo que pasa en Santa Fe, y es lo que nos están mostrando ahora; en menor medida, en otra proporción, pasa en nuestras pequeñas comunidades. Se mira para otro lado, el descaro con que entra la droga por la frontera es impresionante. El otro día legisladores nacionales y vinieron a Orán y La Quiaca y nos decían que los radares funcionan de 8 a 21 horas y no cubren más de 2000 metros y nosotros estamos a tres mil y de aquí para arriba a 4000. Aquí quieren apagar el fuego con nafta”.

El prelado recalcó el apoyo del Sedronar para trabajar en forma conjunta con la prevención. “Vino el padre Molina y justo este fin de semana mandó a su gente. Vamos a estar unidos toda la gente que trabaja en Promoción Humana y Pastoral Social y vamos hacer tres centros de contención para arropar a los chicos, esa es la propuesta, la ha aceptado y lo vamos hacer pronto”.

Dijo que los Centros serán para contención y prevención, “entre el deporte, la cultura, la música hay muchas cosas que hacer. Se ha ofrecido recurso humano y equipar también la estructura que tenemos, la podemos potenciar para ello”.

Consultado sobre si hay un combate contra los narcos, con total dureza respondió: “Yo creo que hay un simulacro, porque aquí todo el mundo sabe dónde se descarga la droga, dónde la llevan y cuando se hace aspaviento aparecen pequeños grupos. Pero sabemos que no se puede hacer si no hay una complicidad o un mirar para otro lado el tema de los que tienen mucha responsabilidad. Tienen más responsabilidad que la sociedad”.

Agregó, “como que no les toca a ellos, como que no le calienta mucho”.

El secretario de Seguridad de la Nación Sergio Berni, dijo que no hay posibilidades matemáticas de que el narcotráfico le gane a la Policía. Ante esta apreciación, Olmedo aseguró: “El tendrá más perspectiva que yo, pero yo creo que tampoco hay mucha voluntad, porque uno sabe dónde están los aguantaderos, los chicos te cuentan y esto no es tan grande. Yo creo que alguna complicidad hay”.

¿Complicidad de quién? Le preguntó el periodista Miguel Balbiani, a lo que Olmedo no dudó en responder: “Yo creo que a veces de las fuerzas de seguridad, a veces del poder político, de la Justicia también. Esto es lo mismo que pasa en Santa Fe, en píldora más pequeñas pero más dañinas, porque está dañando a gente muy sana, sana culturalmente, gente muy herida históricamente, de una pobreza estructural que por más que vengan planes y demás no ayudan en nada a salir de esta pobreza y que ha estado siempre en la banquina y en los contenedores, como dice el Papa Francisco y esto daña mucho” recalcó finalmente.