Jujuy | Jujuy

Milagro Sala: Las pruebas de la impunidad

La justicia investiga la ruta que siguió el dinero que fue sustraído de la obra pública, dinero que era enviado desde el gobierno central para la construcción de viviendas sociales en Jujuy.

Fuertes revelaciones en el caso Milagro Sala: dos de sus doce hijos, registraban a su nombre 13 vehículos.

Según la apreciación de los fiscales que llevan adelante la megacausa por el robo de estos fondos, la suma ascendería, al menos, a 700 millones de pesos, correspondientes a 1.800 casas que se cobraron pero nunca se construyeron y a otras 500 que fueron construidas a medias.

Con este antecedente, otra arista que se abre para la justicia impulsa a saber a dónde fue a parar el dinero.

Ese es el espíritu de la investigación que lleva adelante el fiscal Aldo Lozano, quien sospecha que parte de ese dinero fue destinado a la compra de vehículos e inmuebles para el entorno de Milagro Sala.

Por ese motivo, y en base a las pruebas que se fueron recabando desde agosto de 2015, el fiscal posó su atención en la ostentosa cantidad de bienes de los que gozaban dos hijos de la líder de la Tupac Amaru, Sergio y Claudia Chorolque Sala, quienes sin acreditar un trabajo que les genere grandes ingresos, poseían una cantidad insólita de vehículos a su nombre.

De acuerdo a la información brindada por Lozano, sólo Sergio – más conocido como “reptil” – tenía registrado a su nombre tres camionetas Toyota Hilux, dos Fiat 500 y dos Fiat Idea, en tanto que Claudia se manejaba en una Toyota Hilux de color negra y poseía el dominio de cuatro rodados más.

Entre ambos, registraban 13 vehículos a su nombre.

El dato contrasta con la irrisoria afirmación del hijo de Sala, quien en un recordado diálogo radial con Jorge Rial, había afirmado que se compró uno de sus dos Fiat 500 ahorrando de un peso las ganancias de su trabajo como vendedor ambulante.

Lo cierto es que Sergio y Claudia fueron imputados por el delito de encubrimiento. El fiscal sospecha que ambos utilizaron el dinero que su madre sustraía de las arcas estatales para comprar bienes que no pudieron justificar, beneficiándose con el uso de ellos.

El caso de los hijos de Milagro Sala es sólo una pestaña, en una enorme investigación que busca dilucidar a dónde fueron a parar los multimillonarios fondos que llegaron a la provincia durante la década kirchnerista.