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Madre de menor discapacitada reclama justicia

Perdió a su marido por una mala práxis médica y luego una indemnización por una decisión judicial. Ahora reclama justicia.

Cristina Cruz, es madre de una menor discapacitada y en el año 2004 perdió a su marido, debido a una mala praxis en un sanatorio local. Tras este incidente, logró un acuerdo con el centro médico para percibir una indemnización y tras acordar el monto, una jueza no quiso homologar el convenio y perdió todo.

La mujer,  junto con su hija discapacitada, hace más de diez días reclama justicia en puerta de tribunales; que se investigue a la jueza en cuestión y se revea una sentencia del Superior Tribunal de Justicia que tampoco quiso reconocer dicho convenio.

“Quiero dar a conocer mi situación, que sin tener conocimientos de derecho, estoy en condiciones afirmar que ha sido sumamente irregular y lamentablemente me ha causado un grave e irreparable perjuicio económico y moral, a mí y a mi familia, sostuvo Cristina Cruz.

El caso de de la señora Cruz comenzó en el 2004 cuando su marido falleció en la puerta de un sanatorio local, luego de que el médico de guardia se negara a atenderlo en primera instancia por no haber una derivación de la obra social, a pesar de tratarse de una situación de urgencia.

Poco tiempo después inició una demanda por mala praxis. En la Sala II obtuvo una sentencia favorable y por recomendación de su abogado, accedió a un arreglo con la otra parte, porque no había certeza de que en el Superior Tribunal de Justicia, tuviera eco favorable al planteamiento judicial.

En estas condiciones accedieron a un convenio por un monto menor de la indemnización acordada. “Con una quita, convenimos un monto y firmamos como personas mayores y capaces mi hija mayor  y yo que también lo hago en representación de mi hija discapacitada porque nos convenía el arreglo, rápido, seguro y preciso, además con esta plata comprábamos una casa” aseguró la mujer.

Posteriormente contó que “cuando la jueza interviniente vio el convenio me invitó a mí y a mi hija a su despacho sin la presencia de mis abogados, diciendo que no deberíamos firmar el convenio, que nos estaban robando los abogados, que los mismos son unos sin vergüenzas. Nos obligó a que revocáramos el Poder y le diéramos al defensor oficial. Así lo hizo mi hija, pero yo creí en mi abogado, cuando en distintos oportunidades me reiteraba que no me aseguraba que en el Superior Tribunal se ganaría el juicio. La jueza en vez de proteger los intereses de mi hija discapacitada no homologó el convenio, no tuvo en cuenta los derechos de los mayores y dejó sin efecto el acuerdo convenido” describió Cruz.

Siguiendo con su relato, aseguró que luego dictó sentencia el Superior Tribunal de Justicia, contraria a lo que esperaban. “Esto significa que no cobraré un peso por la muerte de mi esposo".
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