Limsa cobra la tarifa más alta del país, pese a millonario subsidio
La empresa Limsa, tiene la concesión del servicio de limpieza y recolección de residuos desde año 1992 y desde entonces vino cobrando tarifas excesivas, bajo renovación de contratos espurios, según denunció el ex concejal Pablo Ibarra.
Actualmente es la empresa que cobra la tarifa más alta en todo el país por este servicio, gracias a los contratos y arreglos políticos con el municipio capitalino. Además Recibe un subsidio de más de un millón doscientos mil pesos mensuales del Estado Provincial, para compensar tarifas de aquellos usuarios de escasos recursos o jubilados que no pueden pagar la tarifa estipulada.
Cientos de negocios y muchos vecinos están preocupados por esta situación, el excesivo monto en las facturas de Limsa y un deficiente servicio que data desde hace varios años atrás.
En toda esta situación, hay una responsabilidad enorme del municipio que está a la cabeza de una sumatoria de irresponsabilidades, inequidades, impericias e incapacidades cometidas en el marco de un proceso licitatorio oscuro e espurio. El índice Limsa no es el índice Índex o los que marcan otros organismos de la Argentina, sino es un coeficiente de cálculo inventado por la propia empresa.
Pablo Ibarra, ex concejal capitalino que siguió paso a paso todo el proceso de la concesión que tiene Limsa detalló las numerosas irregularidades que se cometieron en la gestión del ex intendente Hugo Conde y en la actual de Raúl “Chuli” Jorge, que beneficiaron a la empresa.
“Esto no es novedad, tampoco viene de hace un año, dos o tres. Esta situación se da desde el nacimiento de Limsa, porque si hay error que podemos cometer quienes participamos o andamos en la política es privatizar los servicios públicos. Es el peor error que podemos cometer porque solo sirve para hacer negocios, no para mejorar un sistema o una prestación, más aún lo que es servicios” afirmó Ibarra.
Recalcó que antiguamente “pensábamos lo que participábamos en política, que el tomar un servicio no era para llenarse de plata. Era para mejorar la calidad de vida de una sociedad. Hoy es todo el mundo al revés, en el año 92 cuando se inicia todo este tema de la privatización y la recolección final de los residuos, ya vino todo muy mal manejado. Tal es así que la Municipalidad quien era la que prestaba el servicio, cada día lo prestaba peor. Pero este es el jueguito de siempre, el estado presta mal el servicio para justificar ir a lo privado y así nos fue”.
El aumento de la tarifa en la primera concesión, ya era un tema para el debate según Ibarra. La municipalidad prestaba el servicio por 7 pesos, por bimestre en aquel año 1992-1993 donde se hizo todo el tratamiento de pasar a lo privado. En abril de 1993 comenzó Limsa con el servicio, también arrancó el plan Caballo de 1 a 1. El servicio domiciliario arrancamos con 16 pesos, eso costaba pasar del público al privado, con un incremento del 400 %, teniendo en cuenta que el cobro privado era mensual” detalló.
Recordó que en ese momento estaba Hugo Cid Conde como Intendente, “se hicieron inequidades, cuando había que aprobar los primeros seis años de prórroga, lo firma el entonces intendente Conde con LIMPSA. En ese contrato hay errores gravísimos, que se lo plantee constantemente cuando fui concejal. Llegándose al colmo que cuando se cumple los primeros seis años y decía el pliego que tenía tres años más. No tuvieron como defenderse ellos, hicieron una sesión para aprobar los nuevos pliegos y no me comunicaron que estaban haciendo la sesión. En ese momento fui a un trámite administrativo a la municipalidad y cuando lo veo estaban saliendo los concejales de la sala de sesiones. Pregunto y me dicen que aprobaron el pliego”.
Sostuvo que siempre tuvo la empresa privilegios que ni siquiera estaban en el contrato, ni mucho menos en el pliego licitatorio. Es totalmente ilegal, y también es la realidad”.

